LIMA (AP) — Ricardo Gareca está preocupado por un escándalo de corrupción en Perú que salpicó hace poco al presidente de la federación de fútbol, pero el entrenador argentino llegará el jueves a Lima para decidir si renueva un contrato para dirigir a la selección peruana hasta 2022.

“Si no aclaramos estos temas, Ricardo es poco probable que se quede”, dijo el director deportivo de la selección Juan Carlos Oblitas en una conferencia de prensa el miércoles.

Oblitas añadió que Gareca pide con énfasis que se “blinde” su trabajo de lo que ocurra a nivel administrativo, en caso continúe entrenando a Perú hasta el mundial de Catar 2022.

Pese a otras ofertas, Gareca tiene como prioridad dirigir a la “Blanquirroja”, pero está “muy nervioso” y “muy confundido por lo que está ocurriendo”, comentó Oblitas, sin dar detalle de las otras ofertas.

El presidente de la federación peruana de fútbol, el empresario Edwin Oviedo, está ligado a una voluminosa investigación fiscal iniciada en 2015 por su presunta implicación de un clan criminal que ordenó el asesinato de al menos dos rivales para fortalecer su liderazgo en una de las mayores azucareras de Perú

La difusión de casi 70 audios de interceptaciones telefónicas legales realizadas por la policía han evidenciado que funcionarios judiciales poderosos y empresarios formaban parte de una red para realizar favores judiciales, nombrar jueces y fiscales amigos a cambio de manejar la justicia a su antojo.

Dos de esos audios evidenciaron que Oviedo conversó con el desprestigiado juez supremo César Hinostroza para coordinar la entrega de credenciales y boletos al magistrado para que éste asistiera al Mundial de Rusia. Hinostroza, uno de los protagonistas de la red de corrupción que ha remecido Perú, ha sido suspendido de su cargo y de ejercer la abogacía.

Aunque los dos audios de las conversaciones de Oviedo no muestran nada ilegal al momento, el fiscal Juan Carrasco, quien investiga los asesinatos de los opositores de Oviedo en la azucarera, afirmó al diario local Correo que aumentan las “sospechas sobre algún tipo de ayuda” que habría recibido el dirigente deportivo para que sea excluido de la investigación que realiza.

Una decisión de un grupo de jueces supremos, entre los que se encontraba el desprestigiado Hinostroza, y una orden de otra jueza limeña han impedido que su investigación pueda incluir a Oviedo como el jefe de una organización criminal que habría dirigido la empresa azucarera.

Oviedo ha negado todas las acusaciones y ha anunciado que no renunciará. El martes renunció el Comité Consultivo y la Comisión de Auditoría y Ética de la Federación Peruana de Fútbol.

Bajo la dirigencia de Oviedo, Perú clasificó al Mundial de Rusia 2018 después de 36 años de ausencia al máximo evento futbolístico.