ROMA (AP) — Dos fuerzas populistas rivales y contrarias a la Unión Europea salieron reforzadas de las elecciones parlamentarias italianas, aunque ninguna logró el apoyo suficiente para gobernar el país por su cuenta, según los resultados preliminares dados a conocer el lunes.

Sin una mayoría clara en los comicios del domingo, los resultados confirmaban que las negociaciones para formar un gobierno que pueda ganar una votación de investidura en el Parlamento probablemente serán largas y complicadas.

Los mercados financieros abrieron a la baja el lunes y estaban volátiles luego de que se dieran a conocer los resultados.

“Italia ingobernable”, tituló el diario La Stampa al conocerse los primeros datos.

La coalición italiana de centroderecha habría logrado el 37% de los votos en las elecciones del domingo, según los resultados preliminares publicados por el Ministerio del Interior. El Movimiento 5 Estrellas habría logrado en torno al 32%, con la coalición de centroizquierda muy por detrás con el 23%.

La Liga, un partido de derecha, antiinmigrante y euroescéptico liderado por Matteo Salvini, superó al tradicional Forza Italia del ex primer ministro Silvio Berlusconi, según los resultados parciales. La Liga obtuvo el 18% de los votos, frente a menos del 14% reunido por Forza Italia.

Con el antisistema Movimiento 5 Estrellas como la formación más votada, las cifras confirman la derrota de las dos principales fuerzas que han dominado la política italiana durante décadas, Forza Italia y el centroizquierda, y el auge de fuerzas populistas, de derechas y euroescépticas.

Un triunfante Salvini celebró la victoria del bloque de centroderecha y dijo que había ganado el “derecho y la obligación de gobernar”, y anunció que su partido, no el de Berlusconi, dirigiría esa labor.

Salvini indicó que comenzaría a sondear posibles aliados para alcanzar la mayoría parlamentaria necesaria, pero dejó fuera cualquier “coalición extraña”, en referencia a una posible alianza con el 5 Estrellas.

“Soy y seguiré siendo un populista”, puntualizó. Reiteró su creencia sobre que haberse unido a la moneda común del euro había sido un error para Italia, pero dijo que los mercados bursátiles no deben de temer al liderazgo de su partido.

Por su parte, 5 Estrellas registró la mayor cantidad de votos para un solo partido e impulsó a su líder, Luigi Di Maio, a sostener que tenía el derecho de gobernar Italia. Di Maio apuntó el lunes que ningún bloque consiguió una mayoría y que su partido mostró fuertes resultados.

“El hecho de que somos representantes de toda la nación nos proyecta inevitablemente al gobierno del país”, dijo Di Maio en una conferencia de prensa en la que no respondió a ninguna pregunta. “Hoy, para nosotros, es el comienzo de la Tercera República. Y la tercera finalmente será la república de los ciudadanos”.

Los resultados del lunes confirmaron el surgimiento de las fuerzas populistas, euroescépticas y de centroderecha que se han esparcido por toda Europa, y la derrota de dos fuerzas políticas importantes que habían dominado la política italiana durante décadas, Forza Italia y los Demócratas de centroizquierda.

“La votación transformó radicalmente el panorama político de Italia y sus repercusiones serán a largo plazo”, dijo el analista político Wolfango Piccoli.

Piccoli, el cofundador de la consultoría Teneo Intelligence, dijo que las negociaciones para formar un gobierno de coalición serían “prolongadas y el resultado es incierto”.

Agregó que la centroderecha está mejor posicionada para formar un gobierno y se prevé que afiance entre 250 a 260 escaños en la cámara baja de 630 miembros. Pero de igual forma, se quedaría corta de los 316 que necesita para controlar la mayoría.

“La Unión Europea está teniendo una mala noche”, tuiteó la líder francesa de ultraderecha Marine Le Pen. El británico de ultraderecha Nigel Farage, que hizo campaña a favor del Brexit, felicitó a 5 Estrellas.

La cuestión pasará ahora a manos del presidente Sergio Mattarella, quien tendrá que fungir como mediador entre los partidos políticos para determinar quién tiene las mejores oportunidades de formar un gobierno.

La Liga, que solo registró el 4% del voto nacional en las últimas elecciones de 2013, tuvo una presencia particularmente fuerte en el norte del país, su base tradicional. En Véneto, obtuvo el 11% en 2013 y para esta ocasión capturó el 33%.

Salvini, líder de la Liga y que nunca ha ejercido un cargo público en Italia, avivó el descontento por la incapacidad de la UE de ayudar a gestionar la llegada de miles de inmigrantes.

Prometió durante la campaña expulsar a 150.000 migrantes en su primer año como mandatario, pero el lunes dijo que el buen desempeño del partido se debía más a sus propuestas económicas que a su postura antimigrante. La Liga propuso revocar las reformas de las pensiones e introducir un impuesto uniforme y recortar la burocracia.

“Aunque algunos estamos haciendo avances antifascistas en la ausencia de los fascistas, no estamos preparando para el futuro”, señaló Salvini.

De igual forma, la postura antimigrante demostró haber funcionado. La Liga obtuvo más del 20% de los votos en Macerata, donde un excandidato del partido disparó contra seis migrantes africanos durante la campaña. En 2013, la Liga no consiguió ni el 1%.

Los resultados de la elección mostraron una sorprendente pérdida para el Partido Democrático, el principal socio en el gobierno de centroizquierda que ha regido desde 2013. Recibió el 25% de los votos en 2013.

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Barry informó desde Milán; Nicole Winfield, en Roma.