NAIROBI, Kenia (AP) — Los choques entre la policía y activistas de la oposición continuaban el viernes, un día después que el boicot opositor a las elecciones presidenciales provocó una afluencia notablemente baja. Un hombre fue muerto a tiros, elevando la cuenta de víctimas fatales desde el jueves a cinco.

Por otra parte, líderes de la iglesia en el baluarte opositor de Kisumu pidieron a la comisión electoral que no realice los comicios allí el sábado porque habrá más derramamiento de sangre. Los jerarcas dijeron en conferencia de prensa que temían la represión policial si se realiza la votación en los lugares donde no fue imposible hacerlo el jueves por razones de seguridad.

La comisión electoral dijo que la votación se llevará a cabo el sábado en cuatro de los 47 distritos del país debido a los enfrentamientos, que el jueves dejaron cuatro muertos.

Un hombre fue abatido a tiros el viernes en el condado de Bungoma, dijo un agente policial que habló bajo la condición de anonimato por no estar autorizado a hablar con la prensa.

La televisión local mostró a la policía lanzando gases lacrimógenos en el condado de Migori, otro baluarte opositor.

La comisión electoral dijo que unas 6,5 millones de personas, un tercio de los votantes habilitados, acudieron a las urnas el jueves. La afluencia fue muy inferior al 80% registrado en las elecciones del 8 de agosto, luego anuladas por la Corte Suprema debido a irregularidades, un fallo que se considera sienta precedentes en África.

El presidente Uhuru Kenyatta fue declarado ganador en agosto. La impugnación presentada por el líder opositor Raila Odinga provocó su anulación, sin embargo, Odinga exhortó a sus seguidores a boicotear los nuevos comicios debido a la falta de reformas electorales.