WASHINGTON (AP) — Mientras Donald Trump elogia la construcción de nuevos oleoductos y se compromete a revivir las minas de carbón, científicos que trabajan para el gobierno advierten que la quema de combustibles fósiles está provocando ya un fuerte incremento de las temperaturas, sequías e inundaciones en Estados Unidos.

Los pronunciamientos son un nuevo ejemplo de las contradicciones entre las políticas hacia el medio ambiente que promueve el gobierno y los hechos que presentan los expertos del propio gobierno.

Contradiciendo la afirmación de Trump de que el cambio climático es “un invento”, el borrador de un informe que refleja un consenso de 13 organismos federales dice que la evidencia de que hay un cambio climático que está siendo provocado por la actividad humana es “inequívoca”. Ello va en contra de las dudas que expresan Trump y su gabinete sobre si el calentamiento que se observa en el mundo es consecuencia de la contaminación ambiental mediante carbono generado por el hombre.

“No hay explicaciones alternativas y no se encuentran ciclos naturales que puedan explicar los cambios que se observan en el clima”, señala el informe, que cita miles de estudios. “Abunda al evidencia de que hay un cambio climático, desde la cima de la atmósfera hasta las profundidades de los océanos”.

Cuando se les menciona la evidencia reunida por científicos estatales que contradice las posturas del gobierno, Trump y sus asesores apelan a estudios financiados por las industrias que contaminan. El director de la Agencia de Protección Ambiental Scott Pruitt y el secretario de Energía Rick Perry promovieron la formación de un equipo de escépticos para que debata el cambio climático con los científicos que aseguran que el fenómeno es real, que son la gran mayoría.

El informe es parte de una Evaluación Nacional del Clima que se hace cada cuatro años y deja en claro que si no se controla la contaminación ahora, las consecuencias serán graves en el futuro. Pone en duda la validez de las políticas ambientalistas y energéticas del gobierno, que buscan aumentar la producción y el consumo de combustibles fósiles mientras las otras economías grandes del mundo promueven fuentes energéticas más limpias.

Una versión inicial del informe, del que la Associated Press obtuvo una copia, fue distribuida en diciembre para que fuese analizado por científicos de renombre. The New York times publicó una copia el lunes.

El Programa de Investigaciones del Cambio Mundial, que lo revisará y emitirá el informe final, no respondió a llamadas y correos electrónicos pidiendo comentarios.

La Casa Blanca también se abstuvo de hacer comentarios.

El informe dice que las temperaturas mundiales seguirán subiendo si no hay una reducción sustancial de la quema de combustibles fósiles.

A nivel mundial, 15 de los últimos 16 años registraron récords de temperaturas altas.

Científicos de todo el mundo han documentado el calentamiento del aire y del agua, el derretimiento de los glaciares y de las nieves, y la crecida de los mares. El informe dice que las temperaturas subirán al menos 1,4 grados centígrados (2,5 Fahrenheit ) en las próximas décadas, incluso si se recorta sustancialmente la contaminación con carbono.

Trump ha dicho que el cambio climático es “un engaño total”, un “invento” promovido para hacer a Estados Unidos menos competitivo, y está eliminando una cantidad de iniciativas de su predecesor Barack Obama que buscaban reducir las emisiones de carbono derivadas de plantas energéticas alimentadas por carbón y otras fuentes. Incluso se salió del histórico acuerdo de París para combatir el calentamiento global.