BAGDAD (AP) — Fuerzas iraquíes respaldadas por la coalición que lidera Estados Unidos recuperaron el viernes la última ciudad del país que controlaba el grupo extremista Estado Islámico, más de tres años después de que el grupo armado tomara casi un tercio del territorio iraquí.

Unidades militares iraquíes y combatientes de tribus locales entraron al amanecer en los barrios occidentales de Rawah, en la provincia occidental de Anbar y tras apenas cinco horas de combates recuperaron la ciudad, según el general de brigada Yahya Rasool.

Rawah se encuentra a orillas del río Éufrates, 280 kilómetros (175 millas) al noroeste de Bagdad, cerca de la localidad fronteriza de Qaim que las fuerzas iraquíes arrebataron este mes al grupo EI.

Fuerzas de la coalición que lidera Estados Unidos respaldaron la toma de Rawah y Qaim con labores de espionaje, ataques aéreos y asesores, indicó el portavoz de la coalición Ryan Dillon.

En su rápida ofensiva en el verano de 2014, los combatientes del grupo EI avanzaron por el norte y oeste de Irak, tomaron la segunda ciudad más grande del país, Mosul, y llegaron a los alrededores de la capital, Bagdad. Más tarde ese año Estados Unidos inició una campaña de bombardeos contra los milicianos que impulsaron los avances de las fuerzas iraquíes, hasta permitir que el Ejército recuperase Mosul en julio de este año.

Todo lo que queda ahora del territorio iraquí del grupo EI son zonas aisladas en regiones rurales del amplio desierto occidental, junto a la frontera con Siria.

La milicia ha ido perdiendo territorio también al otro lado de la frontera, en Siria, donde su autoproclamado “califato” básicamente se ha desmoronado con la pérdida de Raqqa, que ejercía de capital y cayó en octubre ante las Fuerzas Democráticas Sirias, respaldadas por Estados Unidos.

Tanto Estados Unidos como Rusia tienen fuerzas especiales integradas con sus respectivos aliados y apoyan sus avances con ataques aéreos. Rusia apoya a las fuerzas del gobierno sirio del presidente, Bashar Assad.

Las últimas zonas urbanas que controlan los milicianos en Siria son la localidad fronteriza de Boukamal y una zona cercana a la capital, Damasco, y en la provincia central de Hama.

Las fuerzas del gobierno sirio, respaldadas por tropas rusas y milicias con apoyo iraní, expulsaron en un principio al grupo EI de Boukamal este mes, pero los extremistas retomaron unos días después gran parte de la ciudad, principalmente los barrios norteños. Desde entonces, el grupo EI ha rechazado a las fuerzas del gobierno que intentan volver a entrar en la ciudad.

Mientras tanto, fuerzas de liderazgo kurdo con apoyo estadounidense avanzan también hacia Boukamal desde el lado oriental del Éufrates.

Pese a las pérdidas significativas de territorio, la división mediática del grupo sigue intacta, lo que le permite reclutar seguidores e inspirar nuevos ataques. Se espera que los combatientes del grupo sigan cometiendo ataques insurgentes en Siria, Irak y otros lugares, según funcionarios iraquíes y estadounidenses.