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Renuncia cuestionado jefe de la federación alemana de fútbol

April 2, 2019
ARCHIVO - En esta foto del 9 de septimbre del 2018, el presidente de la federación de fútbol de Alemania Reinhard Grindel asiste a un partido amistoso con Perú en Sinsheim. Grindel renunció al cargo el 2 de abril del 2019 y se disculpó por aceptar un reloj de lujo que le regaló un millonario ucraniano. (AP Foto/Michael Probst)

BERLÍN (AP) — El presidente de la federación de fútbol de Alemania Reinhard Grindel renunció el martes y se disculpó por haber aceptado un reloj de lujo que le regaló un millonario ucraniano.

La renuncia de Grindel se produjo en medio de acusaciones de que el dirigente no había sido honesto sobre sus ingresos adicionales y debido a un descontento general con su gestión.

Grindel, quien prometió transparencia al asumir el cargo en abril de 2016, se disculpó por aceptar un reloj valorado en unos 6.000 euros (6.700 dólares) del oligarca ucraniano Grigoriy Surkis, quien fungía como vicepresidente de la UEFA y miembro del comité ejecutivo en ese momento.

“Todo el que me conoce sabe que no soy avaricioso y que he estado lidiando con asuntos de conformidad con las normas durante años”, dijo Grindel, según una declaración escrita que fue difundida por la federación. “El señor Surkis no tenía intereses financieros en la DFB (las siglas de la federación). Nunca me pidió ayuda, en ese momento o después. Tenía claro entonces que no volvería a aspirar al comité ejecutivo de la UEFA, del cual ya no es miembro. No hubo conflicto de interés”.

La federación informó que los vicepresidentes Rainer Koch y Reinhard Rauball se harán cargo interinamente hasta septiembre.

Koch y Rauball también estuvieron a cargo luego que el predecesor de Grindel, Wolfgang Niersbach, renunció en noviembre de 2015 al airearse denuncias que la candidatura de Alemania por la sede del Mundial de 2006 se benefició con sobornos. El predecesor de Niersbach, Theo Zwanziger, renunció en 2012.

La gestión de Grindel como presidente fue la más corta en los 114 años de existencia de la federación.

El lunes, el dirigente de 47 años esquivó la alfombra en la inauguración del museo del fútbol alemán en Dortmund.

La semana pasada, el semanario alemán Der Spiegel publicó que Grindel no declaró ingresos adicionales de 78.000 euros (87.000 dólares) por ser el director ejecutivo de una compañía de manejo de medios y afiliada a la federación en 2016 y 2017, aparte de su salario como presidente.

La federación rechazó las acusaciones al advertir que Grindel aceptó la posición en la compañía adjunta luego de asumir la presidencia, por lo que no estaba obligado a declarar los ingresos en el momento.

Pero las críticas a Grindel arreciaron.

“Cuando ocupas semejante cargo y trascienden semejantes cosas, por lo menos debe tener argumentos para descartarlos lo más pronto posible”, declaró que el mediocampista de la selección Lothar Matthaeus. “La DFB ya ha sido cuestionada en el pasado”.

Grindel también había criticado por sus torpes intentos de captar el interés de los aficionados y apuntalar el atractivo comercial del fútbol alemán. Los partidos del lunes por la noche, pautarlos más tarde y la prohibición al uso de pirotecnia resultaron ser iniciativas muy impopulares entre los hinchas, que con frecuencia hacían desplegar pancartas que criticaban a la federación.

Además, el ex tesorero de la federación quedó mal parado por su gestión en la polémica que involucró a Mesut Ozil e Ilkay Gundogan, los dos jugadores de la selección que posaron para fotos con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan previo al Mundial de 2018.

Ozil renunció a la selección tras el torneo, quejándose que se le cargó la culpa de la eliminación en la primera ronda y que había objeto de racismo. Ozil fustigó en particular a Grindel, quien posteriormente lamentó cómo manejó la situación.

Otra crítica a Grindel fue el apresuramiento en extenderle el contrato al técnico de Alemania Joachim Loew tras el Mundial, y recién se quejó de la decisión el entrenador de marginar del equipo a Mats Hummels, Jerome Boateng y Thomas Mueller.