SEÚL, Corea del Sur (AP) — Corea del Norte y Corea del Sur participaron en conversaciones el sábado para establecer una línea telefónica directa entre sus líderes y otros asuntos de comunicación antes de la inusual cumbre que celebrarán más tarde este mes.

La reunión a puerta cerrada entre funcionarios en una localidad de la frontera que separa a ambas naciones formó parte de los preparativos para el encuentro del próximo 27 de abril entre el líder norcoreano Kim Jong Un y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. La cumbre, que será la tercera desde el final de la Guerra de Corea (1950-1953), podría ser decisiva para los esfuerzos diplomáticos internacionales que buscan solucionar el conflicto por el programa nuclear de Pyongyang.

Se espera que Kim y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúnan en mayo.

Antes de la reunión del sábado, Corea del Sur no especificó qué temas se abordarían más allá de la línea telefónica entre los líderes. Las dos naciones rivales acordaron no revelar el contenido de las sesiones preparatorias hasta que lleguen a un acuerdo, explicó la oficina de Moon. La fecha de la cumbre de cerró la semana pasada.

Seúl, que sirvió de enlace entre Pyongyang y Washington para los contactos, dijo que Kim había expresado su disposición a hablar sobre abandonar sus armas nucleares durante los encuentros con Moon y Trump. El Norte todavía no ha confirmado de forma oficial este punto ni el interés de su líder en reunirse con el mandatario estadounidense.

El mes pasado, Kim realizó una sorpresiva visita a Beijing, donde se reunió con el presidente Xi Jinping, una iniciativa considerada como un fortalecimiento de la posición norcoreana ante las cumbres. Beijing, el único gran aliado de Pyongyang y su principal sustento económico, ha pedido la "doble suspensión" de los programas nucleares y de armas norcoreanos a cambio de que Estados Unidos y Corea del Sur terminen con sus maniobras militares a gran escala.

Las Coreas mantuvieron reuniones separadas a principios de esta semana para trabajar en el protocolo, la seguridad y la cobertura mediática de la cumbre coreana.