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Reportera china consigue una rara disculpa de la policía

November 22, 2018

SHANGHÁI (AP) — La joven periodista jadeaba, aterrorizada, mientras apuntaba con el dedo a cuatro hombres en uniformes policiales que acababan de irrumpir en su habitación de hotel cerca de la medianoche. “Ustedes no pueden tratarme así”, les gritó. “No pueden irrumpir así a estar horas de la noche, ¿entienden? No hice nada ilegal”.

Los hombres, uno con par de esposas plásticas, dijeron que estaban haciendo una “inspección de rutina”, de acuerdo con un video del incidente del 11 de noviembre visto por The Associated Press.

Sin embargo, no hubo nada de rutina. A quien buscaban los policías era Zhou Chen, una reportera ambiental para Caixin, uno de los grupos de prensa más respetados en China. Ella estaba en un viaje a Quanzhou, una ciudad en la provincia suroriental de Fujian, para investigar un derrame petroquímico que enfermó a más de 50 personas.

Los periodistas en China son hostigados y seguidos regularmente por las autoridades locales, pero raramente ofrecen detalles públicamente. Zhou rompió su silencio sobre el incidente en un artículo publicado esta semana, desatando la indignación en redes sociales y provocando una rara disculpa policial.

Reporteros Sin Fronteras clasifica muy mal a China: 176ta entre 180 países en su índice Mundial de Libertad de Prensa y dice que más de 50 periodistas y blogueros están detenidos “en condiciones que representan una amenaza para sus vidas”. El gobernante Partido Comunista busca suprimir información que pueda contribuir a la inestabilidad social y los funcionarios locales a menudo interfieren con la cobertura de temas espinosos.

El 4 de noviembre, alrededor de 7 toneladas de C9, un derivado del petróleo, se derramaron en el mar frente a Quanzhou. Decenas de residentes se enfermaron y numerosos peces murieron. Los residentes locales se quejaron de que las autoridades manejaron mal la limpieza y trataron de encubrir la magnitud de los daños.

Zhou fue a investigar. El 11 de noviembre, tras una larga jornada de trabajo, estaba en cama en el hotel, mirando su teléfono, cuando escuchó la puerta abrirse. Eran las 11:30 pm.

“Ustedes irrumpen así cuando ni siquiera estoy vestida”, les gritó Zhou a los policías en el video. “Por favor salgan inmediatamente”.

El recuento por parte de Zhou del incidente fue publicado el lunes en el semanario Caixin. El allanamiento policial coronó un día de hostigamiento, de acuerdo con el artículo. Ella escribió que personas con cámaras corporales le impidieron tomar fotos y que fue seguida cuando una mujer y su hija la llevaron a ver peces flotando en la granja piscícola de la familia.

De acuerdo con Zhou, la policía no le mostró documentos que autorizaran el allanamiento, como lo requiere la ley. Los hoteles en China deben registrar la información de los huéspedes con la policía y un recepcionista del hotel le dijo más tarde a Zhou que los policías había pedido específicamente la llave electrónica de su habitación.

“Finalmente he visto personalmente lo ilegítimo de inescrupuloso que puede ser el abuso oficial de poder”, escribió. Dijo que una vez que los hombres dejaron su habitación, ella se sentó “con una confusión aterrada”.

Tanto Caixin como Zhou declinaron hacer declaraciones.

Otros periodistas expresaron su respaldo a Zhou. Liang Yingfei, también reportera para Caixin, escribió en un blog el martes que ella también ha sufrido interferencia de las autoridades. “Que los reporteros sean ‘acompañados’ cuando trabajan se ha vuelto la nueva norma”, escribió.

Un comentarista de la televisora estatal CCTV, Lei Mu, escribió que “la gente tiene derecho a conocer la verdad” sobre el derrame en Fujian. “El daño a la credibilidad del partido y los órganos del gobierno por el abuso del poder público es a menudo mucho más profundo que el causado por un accidente”.

El martes, la policía de Quanzhou emitió una disculpa y dijo que un policía del distrito había sido suspendido.

“Hemos verificado que la situación reflejada por la camarada Zhou Chene es básicamente cierta”, dijo la declaración, publicada en un portal del Partido Comunista local. “Nos disculpamos sinceramente”.

En las redes sociales abundan las interrogantes sobre quiénes autorizaron el allanamiento y si el policía suspendido estaba siendo castigando simplemente por cumplir órdenes.

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El periodista investigador de The Associated Press Chen Si en Shanghai contribuyó para este reportaje.

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Kinetz está en: https://twitter.com/ekinetz

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