BEIRUT (AP) — Jezbolá y Al-Qaida comenzaron a intercambiar los cadáveres de combatientes a lo largo de la frontera Líbano-Siria, en la primera fase de un acuerdo para restaurar el orden en una zona disputada.

El grupo extremista libanés Jezbolá iba a entregar los cadáveres de nueve milicianos de al-Qaida a cambio de los cuerpos de cinco de los suyos, luego de dos semanas de combates en la frontera, dijo su televisora Al-Manar.

El intercambio, al igual que las batallas que le precedieron, resalta el poder de Jezbolá en asuntos regionales en momentos en que despeja la frontera de milicianos de al-Qaida y el grupo Estado Islámico en favor de las fuerzas armadas libanesa y siria.

La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump elogió al gobierno libanés por enfrentarse a Jezbolá, pero lo cierto es que Jezbolá apoyó a las fuerzas oficialistas libanesa y siria en las operaciones en el área de Arsal en la frontera. Jezbolá es además miembro del gobierno del primer ministro Saad Hariri.

Estados Unidos clasifica a Jezbolá como una organización terrorista.

Las fuerzas armadas sirias proveyeron a Jezbolá apoyo aéreo para sus operaciones en Arsal, mientras que las tropas libanesas asumieron una posición defensiva detrás de las líneas de Jezbolá.