CARACAS (AP) — El aspirante a la presidencia en 2006, Manuel Rosales, se postuló el jueves como candidato a la gobernación del estado de Zulia apenas dos días después que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela suspendiera la inhabilitación que pesaba en su contra desde el 2014.

La decisión de Rosales —fundador del partido Un Nuevo Tiempo— contrasta con la postura de otros partidos opositores, que anunciaron que no participarán en los comicios de alcaldes y la elección del gobernador de Zulia en diciembre. Los comicios fueron convocados por la Asamblea Constituyente, que consideran ilegitima.

Rosales dijo el jueves que no va a permitir que vuelva a manos de oficialismo la gobernación del estado petrolero de Zulia y manifestó que los zulianos derrotarán a los que no respetaron la voluntad de los electores en los comicios de gobernadores del 15 de octubre.

La semana pasada, el gobernador electo de este estado fronterizo con Colombia, Juan Pablo Guanipa, fue destituido por no subordinarse ante la Asamblea Constituyente pese a que no existe una ley que lo obligara a hacerlo.

Sobre Rosales pesaba una sanción de siete años y seis meses que fue impuesta por la Contraloría General. El organismo justificó la medida en argumentos de supuesta negligencia por parte del gobernador para evitar daños al patrimonio público durante su gestión entre 2002 y 2004.

Rosales perdió ante el ahora fallecido Hugo Chávez en las comicios de 2006 y huyó al exilio en 2009 después de que la fiscalía lo acusara de apropiarse de fondos públicos. El político opositor fue arrestado en octubre de 2015 tras retornar al país aunque no fue sentenciado. Finalmente fue liberado el 31 de diciembre de 2016.