BANGKOK (AP) — Es imposible que los refugiados rohingya que viven en Bangladesh regresen a Myanmar porque parece que la violencia sistemática y generalizada contra ellos en el país, equivalente a una limpieza étnica, continua, dijo el martes un alto cargo de Naciones Unidas para los derechos humanos.

El vicesecretario general de Derechos Humanos de la ONU, Andrew Gilmour, dijo que durante una visita de cuatro días a Bangladesh los refugiados le contaron "relatos creíbles sobre continuos asesinatos, violaciones, tortas y secuestros, además de hambruna forzada" en el estado de Rakhine, en el oeste de Myanmar. El gobierno birmano niega la existencia de estos abusos y en enero declaró que estaba listo para aceptar a los refugiados de vuelta.

Unos 700.000 musulmanes rohinya han huido de Myanmar, de mayoría budista, a Bangladesh desde finales de agosto, cuando las fuerzas de seguridad birmanas iniciaron una ofensiva en Rakhine tras ataques de insurgentes rohinya.