MEMPHIS, Tennessee, EE.UU. (AP) — A pesar del progreso que ha tenido el país desde que el reverendo Martin Luther King Jr. fue asesinado mientras luchaba contra la pobreza y el racismo, “la era de los abusadores e intolerantes no ha quedado completamente en el pasado”, advirtió el lunes el exsecretario de Justicia Eric Holder.

La declaración fue una de dos sutiles referencias al presidente Donald Trump que realizó Holder durante un simposio en el primero de tres días de eventos para conmemorar el 50mo aniversario del homicidio de King.

El líder negro fue asesinado en 1968 en Memphis, adonde había asistido para apoyar una huelga de trabajadores de salubridad. Hablaba con algunos amigos en un balcón del Motel Lorraine el 4 de abril cuando fue alcanzado por la bala de un fusil.

Museos, escuelas y activistas han organizado tres días de marchas, discursos y conferencias para recordar a King y su legado. Más tarde, su hija, Bernice King, y Holder recorrieron una nueva exhibición fotográfica dedicada a King en el Museo Nacional de los Derechos Civiles. Ella y su hermano, Martin Luther King III, pronunciarán discursos en la iglesia Mason Temple el martes.

“Es un momento muy emotivo para mí y mi familia”, reconoció.

Holder, el primer secretario de Justicia estadounidense de raza negra, habló en un simposio auspiciado por la Universidad de Memphis y el museo. Fue presentado por el senador federal demócrata Doug Jones, quien ganó una elección especial en diciembre.

Holder dijo que está orgulloso de que el país haya logrado avances en los últimos 50 años para lograr la justicia racial, social y económica. Dijo que las mujeres, las minorías, los estudiantes que se oponen a la violencia por armas de fuego, y los miembros de la comunidad LGBTQ fueron inspirados por las protestas no violentas de King y han lanzado movimientos para exigir “igualdad, oportunidad y justicia”.

Pero en declaraciones que aparentemente hacían referencia a Trump sin mencionar su nombre, Holder también resaltó que aún no se consigue el sueño de King, de igualdad para todos.

“Seguimos marchando, seguimos luchando y seguimos pidiéndoles a nuestros líderes que actúen con un sentido de justicia, compasión y humanidad común”, dijo Holder. “El hecho desafortunado es que en 2018, la añeja lucha de Estados Unidos por sobreponerse a la injusticia, de eliminar las disparidades y erradicar la violencia aún no termina, y la era de los abusadores e intolerantes no ha quedado completamente en el pasado”.