BEIRUT (AP) — Le toca a Arabia Saudí explicar por qué renunció el primer ministro libanés Saad Hariri desde su territorio, expresó el sábado el presidente del pequeño país mediterráneo.

Entretanto, Estados Unidos y Francia expresaron su apoyo a la soberanía libanesa en medio de crecientes tensiones entre Arabia Saudí y el Líbano.

El primer ministro libanés causó asombro mundial al anunciar, desde territorio saudí, su renuncia el 4 de noviembre, hundiendo al país en una grave crisis política.

Las autoridades libanesas han insistido en el retorno de Hariri, en medio de rumores de que está siendo retenido en contra de su voluntad por agentes saudíes. Los saudíes afirman que sus medidas contra el Líbano son respuesta al apoyo del grupo guerrillero libanés Jezbolá a los rebeldes antisaudíes en Yemen conocidos como hutis.

El presidente libanés Michel Aoun exhortó a Arabia Saudí a aclarar por qué Hariri no ha regresado, afirmando que "la opacidad en torno a la situación del señor Hariri arroja dudas sobre cualquier cosa que él diga o haga”. La declaración refleja que Aoun no reconoce la renuncia de Hariri.

En declaraciones difundidas por su despacho, Aoun exhortó a Arabia Saudí “con quienes tenemos profundas relaciones históricas y de hermandad, a que aclare las razones que están impidiendo” el regreso de Hariri.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders dijo en un comunicado que Washington exhorta “a todos los estados y actores a respetar la soberanía, independencia y procesos constitucionales del Líbano”.

El ministro saudí para asuntos de países del Golfo Pérsico, Tamer al-Sabán, advirtió días atrás que su gobierno considerará al Líbano un estado hostil mientras Jezbolá forme parte del gobierno.

En un tuit la noche del sábado, Al-Sabán criticó duramente a quienes expresan “tanto amor” por Hariri cuando antes se le oponían. Aquellos que “vendieron” al Líbano, aseguró, serán pronto identificados públicamente.