DANANG, Vietnam (AP) — La decisión del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos de un extenso acuerdo comercial con países de la Cuenca del Pacífico ha causado impacto mínimo en las aspiraciones de la región por un comercio más libre, a juzgar por el frenético crecimiento en las exportaciones de ropa y calzado, teléfonos celulares y computadores de Vietnam.

La nación de 95 millones de habitantes prospera gracias al creciente comercio y la inversión, incluso sin las ventajas que hubieran obtenido sus exportaciones por el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus iniciales en inglés).

Los cambios son evidentes en Danang, una antigua zona de combate que se ha transformado en un centro turístico y de inversiones que esta semana es sede de la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por sus iniciales en inglés).

Los líderes de las 11 naciones restantes del TPP, que representan casi el 13,5% de la economía global, se reúnen en el marco de la cumbre de APEC en busca de un acuerdo preliminar que, a diferencia del pacto original, no requeriría de la intervención de Estados Unidos.

En tanto, también se negocia un acuerdo entre 16 miembros de la región llamado Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés). También abarca a China y la India, pero no incluye a Estados Unidos.

“Mientras todos estos países avanzan en materia comercial y obtienen mejores acuerdos para sus economías, Estados Unidos se rezaga y ese es un problema real para las compañías estadounidenses”, dijo Adam Sitkoff, director ejecutivo de la Cámara Estadounidense de Comercio en Hanói.

El sector de exportaciones de Vietnam ha prosperado luego de que empresas chinas y otros fabricantes de camisetas, pantalones y demás ropa y calzado de bajo costo han trasladado sus plantas al sureste asiático para aprovechar los bajos salarios de la región y la expectativa de menores aranceles bajo el TPP. La mayor parte de la producción mundial continúa en China, pero las cadenas de suministros cada vez se adentran más al sureste asiático, hacia el sur de Asia y África, en busca de mano de obra más barata y nuevos mercados de rápido crecimiento.

La demanda aumenta a tal velocidad que a los jefes de las fábricas se les dificulta encontrar y retener a trabajadores calificados, dijo Phan Minh Chinh, presidente y director general de Pro Sports Giao Thuy Joint Stock Co., una fábrica de ropa ubicada a las afueras de Hanói, capital de Vietnam

“Con o sin el TPP, las exportaciones de ropa de Vietnam hacia Estados Unidos continúan creciendo”, dijo Chinh, quien tiene entre sus clientes a marcas como Walmart, Zara y The North Face. “Incluso sin el TPP, nuestra producción se mantiene y aún recibimos muchas órdenes de nuestros clientes en Estados Unidos”.

Casi una década después de la crisis financiera de 2008, el compromiso de la región con la globalización _entretejer de manera aún más estrecha sus economías en una red mundial de cadenas de suministro, mercados de consumo y finanzas_ es inquebrantable. A nivel regional, y en Vietnam, los datos revelan que el comercio y las inversiones crecen al ritmo más acelerado de su historia.

El gobierno del expresidente Barack Obama promovió el TPP como una estrategia para reforzar la influencia estadounidense y los mercados crecientes en la próspera región Asia-Pacífico. Muchos comercios planearon sus inversiones previendo que se ratificaría el acuerdo.

Sin Estados Unidos, el TPP corre el riesgo de ser eclipsado por el RCEP, que cuenta con menos requerimientos en lo referente a derechos laborales, propiedad intelectual y protección ambiental. Sus miembros prevén finalizar el pacto antes de que finalice el año.

Vietnam es parte de ambos acuerdos. Estados Unidos, de ninguno.