BOSTON (AP) — En la pintoresca zona portuaria de Boston, General Electric está construyendo su nueva sede central, Amazon contrató miles de empleados y el emblema de Reebok se yergue encima de las nuevas oficinas que abrió el año pasado. Tres empresas prueban automóviles autónomos y otras firmas se instalan en la zona, donde de la noche a la mañana surgen nuevos restaurantes y edificios de departamentos.

A la luz de las fuerte inundaciones provocadas por tormentas el invierno pasado, sin embargo, muchos se preguntan por qué se invierte tanto dinero en una península hecha por el hombre que está apenas por encima del nivel del mar.

“Este fue el primer invierno en el que las olas salpicaron la rambla y hubo agua en las calles”, comentó Greg Hoffmeister, quien vio las olas desde la inmobiliaria donde trabaja, con oficinas en el tercer piso de un edificio del puerto. “Y te preguntas, ¿eso es lo que nos espera, una subida del mar?”.

Las autoridades municipales insisten en que están tomando medidas para hacer frente a la crecida del mar y a un aumento en las inundaciones en una ciudad que abarcaba 202 hectáreas cuando la fundaron los puritanos en 1630 y que hoy cuenta con 2.023 hectáreas (una sexta parte de su superficie) ganada al mar.

“Sabemos que vamos a recibir agua por todos lados hacia el 2070”, expresó Richard McGuinness, subdirector de planificación urbana.

Un informe de la municipalidad del 2016 pronostica que el nivel del mar podría subir 20 centímetros (ocho pulgadas) para el 2030 y desde ya el sector portuario, conocido como el Seaport District, es el más vulnerable. Hacia el 2070, el mar podría subir 91 centímetros (36 pulgadas). En la zona más afectada por las inundaciones viven 90.000 personas y hay 12.000 edificios.

Si bien algunas de las construcciones nuevas toman en cuenta el cambio climático, sobre todo después de los estragos causados por la tormenta Sandy en la costa este de Estados Unidos en el 2012, abundan los edificios altos de oficinas y condominios construidos antes que no están preparados para resistir grandes tormentas. Ambientalistas y algunos activistas afirman que la ciudad no está haciendo lo necesario para alentar los cambios que hacen falta.

Las autoridades municipales están analizando reformas al código urbano, adelantando mejoras poco costosas y evaluando la necesidad de obras públicas en gran escala como las que construyeron hace tiempo numerosas ciudades europeas, de acuerdo con Austin Blackmon, subdirector de la oficina a cargo de asuntos relacionados con el medio ambiente.

La Agencia de Planificación y Desarrollo de Boston actualizó en octubre su lista de requisitos que deben cumplir los constructores desde el 2007 para combatir el impacto del cambio climático.

Esos requisitos, sin embargo, no son de cumplimiento obligatorio, según Bradley Campbell, presidente de la Fundación Law de Preservación, que defiende el medio ambiente.

“Son requisitos mayormente burocráticos”, sostuvo.

General Electric dice que el primer piso del edificio que construye estará 1,5 metros (casi cinco pies) por encima del nivel del mar y será capaz de resistir las subidas del agua pronosticadas para el 2070. El sistema eléctrico estará en la segunda planta y un generador para emergencia en el techo del edificio, que tendrá 12 pisos.

Los constructores que adelantan el Seaport Square, un complejo de 20 cuadras que incluirá oficinas, departamentos y negocios, en el que Amazon ya alquiló espacio para 2.000 empleados, dice que los edificios se mantuvieron secos en el invierno gracias a diseños similares a los de GE.

“Creemos en la ciencia”, afirmó Yanni Tsipis, vicepresidente de la constructora WS Development. "Somos precavidos”.

Pero ambientalistas afirman que buena parte de esa zona, un sector industrial abandonado con muelles podridos y vías de ferrocarril abandonadas que en pocos años fue transformado en uno de los motores económicos de la ciudad, y en uno de sus barrios más caros, sencillamente no está preparada para sobrellevar los avatares de la naturaleza a largo plazo.

Entre las propiedades más vulnerables figuran edificios históricos muy costosos y que no sería práctico renovar, incluidas viejas fábricas y depósitos de ladrillo, según funcionarios municipales.

Frente al puerto, en East Boston, donde se encuentra el aeropuerto internacional Logan, la municipalidad está construyendo una barrera temporal de dos metros (siete pies). Y en Charlestown se están elevando más de medio metro (dos pies) partes de la calle principal, Main Street, que tienden a inundarse.

En Seaport se toman medidas de remiendo rápido como compuertas para controlar el oleaje y otras mejores a los sistemas de desagüe.

Deb Friedman, quien vive en la zona, se pregunta si estas medidas serán suficientes. Este invierno el agua salina del mar inundó el lobby de su edificio y un garaje subterráneo.

"Pusieron ventiladores para tratar de secar todo”, comentó mientras caminaba con su perro. “No fue nada divertido”.

Pero afirma que ella y su esposo no piensan irse.

“Vimos crecer este lugar y fue muy lindo”, dijo Friedman.

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Philip Marcelo está en twitter.com/philmarcelo y en https://www.apnews.com/search/philip_marcelo