DUBAI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Arabia Saudí ordenó el lunes la salida del embajador de Canadá en un plazo de 24 horas y congeló “todos los nuevos negocios” con Ottawa, después de que su país criticó el reciente arresto de activistas defensores de mujeres.

Los analistas dicen que la disputa entre Riad y Ottawa muestra que Arabia Saudita no aceptará ninguna crítica externa y continuará fortaleciendo su músculo internacional, especialmente porque el reino disfruta de una relación más cercana con el presidente Donald Trump.

“Este mensaje obviamente no solo se envía a Ottawa”, dijo Giorgio Cafiero, director general en Gulf State Analytics, una consultora de riesgos con sede en Washington. “Es un mensaje para los países de Europa y del resto del mundo que las críticas a Arabia Saudita tienen consecuencias”.

El Ministerio de Exteriores saudí también anunció que se congelarán “todos los nuevos acuerdos” entre ambas naciones. Alrededor del 10% de las importaciones de crudo de Canadá provienen de Arabia Saudí.

“Cualquier paso del lado canadiense en esa dirección será considerado como un reconocimiento de nuestro derecho para interferir en los asuntos internos de Canadá”, indicó el ministerio en un comunicado extraordinariamente agresivo. “Canadá y todas las demás naciones necesitan saber que no pueden pretender estar más preocupados que el reino sobre sus propios ciudadanos”.

No estuvo claro de inmediato si el embajador canadiense, Dennis Horak, estaba en el reino. Riad dijo que también retirará a su enviado diplomático a Canadá.

Canadá está “seriamente preocupado” por las acciones saudíes, dijo Marie-Pier Baril, portavoz de la ministra canadiense de Exteriores, Chrystia Freeland.

"Canadá siempre defenderá la protección de los derechos humanos, incluyendo los de las mujeres, y la libertad de expresión en todo el mundo”, señaló la vocera en un comunicado. “Nuestro gobierno nunca dudará en promover esos valores y cree que este diálogo es vital para la diplomacia internacional”.

La disputa habría surgido de tuits de diplomáticos canadienses que pedían al reino la “liberación inmediata” de activistas por los derechos de las mujeres que fueron detenidos recientemente. Entre ellos estaban Samar Badawi, cuyo hermano, Raid Badawi, fue arrestado en Arabia Saudí en 2012 y sentenciado a 1.000 azotes y 10 años en prisión por criticar al clero. Su esposa, Ensaf Haidar, reside actualmente en Canadá.

Freeland publicó el jueves un tuit sobre las detenciones.

“Estoy muy alarmada por saber que Samar Badawi, la hermana de Raif Badawi, ha sido encarcelada en Arabia Saudí”, escribió. “Canadá se solidariza con la familia Badawi en estos momentos difíciles y seguimos exigiendo la liberación de Raif y Samar Badawi”.

Arabia Saudí levantó en junio la prohibición de manejar a las mujeres. Sin embargo, los defensores de los derechos de las mujeres fueron detenidos semanas antes del fin del veto, en una señal de que solo el rey Salman y su poderoso hijo, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, decidirán el ritmo de cambio.

Las mujeres saudíes necesitan permiso de sus guardianes varones para viajar al extranjero o para casarse.

La disputa diplomática con Canadá podría ser parte de la firme política exterior impuesta por el príncipe Mohammed. Alemania también se ha visto señalada por el reino en los últimos meses por declaraciones de sus funcionarios sobre la guerra que libra Riad en Yemen.

No estuvo claro de inmediato qué nuevos negocios entre ambas naciones podrían verse afectados. El comercio bilateral entre los dos países alcanzó los 3.000 millones de dólares en 2016, con tanques y vehículos de combate entre las principales exportaciones canadienses al reino, según estadísticas gubernamentales.

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El periodista de The Associated Press Rob Gillies en Toronto contribuyó a este despacho.

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El periodista de AP Jon Gambrell está en Twitter en https://twitter.com/jongambrellAP