DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Los combates se reanudaron el jueves en torno a la ciudad portuaria de Hodeida, en Yemen, que la coalición saudí intenta arrebatar a rebeldes chiíes conocidos como hutíes. Testigos en el lugar describieron intensos enfrentamientos en el sur de la localidad, cerca del aeropuerto.

La coalición que lidera Arabia Saudí en apoyo del gobierno yemení en el exilio lanzó el miércoles un ataque contra Hodeida. El puerto, en el Mar Rojo, es el principal punto de entrada de alimentos en un país que ya está al borde de la hambruna.

La mayor ofensiva en la larga guerra en el país más pobre del mundo árabe ha hecho que las agencias humanitarias adviertan del peligro de que el desastre humanitario en Yemen vaya a peor.

El ataque pretende expulsar a los hutíes, rebeldes chiíes aliados con Irán y que controlan Hodeida desde 2015, para romper el largo estancamiento en la guerra civil. Pero podría desencadenar una cruenta y prolongada batalla callejera.

Se teme que si la batalla se alarga, puede forzar el cierre del puerto y sumir a millones de personas en la hambruna al interrumpir las entregas de ayuda humanitaria. En torno al 70% de la comida de Yemen entra por Hodeida, así como la mayor parte de la ayuda humanitaria y de los suministros de combustible. En torno a dos tercios de los 27 millones de habitantes del país dependen de la ayuda y 8,4 millones ya corren peligro de morir de hambre.

Naciones Unidas y otros grupos humanitarios ya habían retirado a su personal internacional de Hodeida antes del ataque. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tenía previsto reunirse el jueves para tratar la ofensiva.

Más de 10.000 personas han muerto en la guerra civil yemení, que ha desplazado a otros dos millones de personas y ayudado a extender una epidemia de cólera. Los bombardeos de la coalición saudí han matado a muchos civiles y dañado infraestructuras vitales.

La ONU y los países occidentales afirman que Irán ha armado a los hutíes, proporcionando desde rifles de asalto a misiles balístico que se han lanzado hacia el interior de Arabia Saudí, incluida la capital, Riad.

La coalición ha bloqueado la mayoría de los puertos y permite la entrada de suministros a Hodeida en coordinación con Naciones Unidas. La campaña de ataques aéreos y los combates ha afectado a otras líneas de suministro, provocando una crisis económica que ha hecho la comida demasiado costosa para muchos.

Los gobiernos saudí y emiratí anunciaron el miércoles por la noche lo que describieron como un “plan de múltiples facetas” para proteger a los civiles en Hodeida, que incluye establecer rutas para llevar comida, suministros médicos y combustible desde la ciudad de Jizan, en el sur de Arabia Saudí, a la capital de Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi.