BOGOTÁ (AP) — Cuatro personas fueron encontradas sin vida el miércoles en el departamento de Nariño, al suroeste de Colombia, en lo que las autoridades calificaron como posibles enfrentamientos entre disidentes de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

En la víspera las autoridades habían sido alertadas por campesinos de una posible matanza cerca de la población de Magui-Payán, al norte de Nariño, por lo que se envió a una comisión para verificar lo sucedido.

El general Sergio Tafur, comandante de la fuerza de tarea Pegaso en esa zona, dijo en rueda de prensa que una comisión encabezada por la fiscalía, la policía y el propio ejército llegó el miércoles a la zona y que en dos viviendas del sector se encontraron los cuerpos, que están siendo identificados. Tafur agregó que una mujer a quien no identificó resultó herida y fue llevada a un centro hospitalario de Tumaco.

Por su parte, el ejército señaló en un comunicado que esas personas habrían sido asesinadas con armas de fuego en medio de enfrentamientos de grupos armados que presuntamente delinquen en ese sector “por el control del narcotráfico y minería ilegal y por el control territorial”.

De inmediato se inició una investigación para aclarar las causas y los autores de estos asesinatos.

Tafur señaló que seguirán en la zona para evitar cualquier inconveniente, dar seguridad a los habitantes y evitar un desplazamiento.

Horas antes, el vicepresidente Oscar Naranjo dijo a los periodistas: “es público que en Nariño hay expresiones de disidencias de las FARC; también del ELN y del Clan del Golfo, además de temas de narcotráfico que son el enemigo a perseguir y no vamos a bajar la guardia, al contrario los estamos combatiendo con todo rigor”.