AP NEWS
Related topics

Exclusiva AP: Buscan que uigures no caigan en la yihad

December 29, 2017

Unas mujeres uigur que migraron de China se reúnen en un centro de alojamiento en Kayseri, Turquía, el 8 de agosto de 2017. (AP Foto/Burhan Ozbilici)

KAYSERI, Turquía (AP) — Iminjin Qari se sentía animado mientras conducía hacia el aeropuerto de Estambul con tres autobuses vacíos y una tarea sencilla: recoger a unos 200 paisanos uigures que huyeron de China para pedir asilo en Turquía, y escoltarlos a un lugar seguro.

Qari, un migrante uigur y trabajador comunitario, planeaba llevar a los recién llegados a la ciudad de Kayseri, donde el gobierno turco preparó apartamentos para su reacomodo. Al llegar a la terminal se le hundió el corazón. Unos 20 uigures ya estaban ahí saludando a los refugiados que iban llegando. Eran reclutadores de grupos extremistas islámicos.

“Solo ven con nosotros”, les decían los hombres. “Todo está arreglado: casa, dinero, todo”.

Qari solo pudo observar mientras los recién llegados _hombres, mujeres y niños_ acomodaban sus posesiones en camionetas y se dirigían hacia el paraíso que les habían prometido: Siria.

Mientras huyen en masa de la represión en China, frecuentemente se ven atrapados en guerras territoriales entre miembros uigures de grupos islámicos que operan en Siria y líderes moderados de la diáspora uigur que les piden rechazar los llamados de la yihad o guerra santa.

Extensas entrevistas de The Associated Press detallan la batalla diaria entre algunos activistas uigures que pelean contra la radicalización de su gente, miembros de una minoría étnica musulmana que viven en China bajo fuerte vigilancia y el constante temor de ser arrestados. En Turquía, el extremismo religioso se ha llevado a uigures jóvenes y familias enteras de los vecindarios migrantes de Estambul, desde los bravos suburbios en la Anatolia central, y algunas veces directamente desde el aeropuerto.

La guerra en Siria ha empujado a una minoría étnica que vivía en los extremos de China al centro de un movimiento yihadista global. Se calcula que miles de hombres, mujeres y niños uigur han cruzado la frontera para unirse al Partido Turkistán Islámico, una milicia étnica uigur aliada con Al Qaeda en la guerra.

“Estamos perdiendo la batalla de la desradicalización”, dijo Seyit Tumturk, un activista uigur, en entrevista con Kayseri. “¿Por qué? Porque no podemos convencer a nuestra gente de que la esperanza y los derechos humanos existen en el mundo”.

La propagación del extremismo ha alarmado a muchos líderes uigures exiliados, que condenan la violencia y dicen que conducirá a la ruina de su pueblo. Pero se enfrentan a una generación joven que no ve futuro alguno bajo uno de los gobiernos autoritarios más poderosos del mundo y se siente ignorada por el resto del mundo.

Los uigures están luchando con preguntas desde hace décadas: ¿Buscamos la libertad con la paz o la violencia? ¿Nuestro camino es secular o islamista?

___

Gerry Shih está en Twitter como: www.twitter.com/@gerryshih

AP RADIO
Update hourly