ST. PAUL, Minnesota, EE.UU. (AP) — El senador por Minnesota Al Franken enfrenta una casi segura denuncia por violación ética en el Congreso, pero reina la incertidumbre entre los dirigentes y votantes de su estado _la mayoría de los cuales lo han denunciado, pero sin pedir su renuncia_ después que una periodista de radio de Los Ángeles lo acusó de obligarla a besarlo cuando ambos realizaban una gira de espectáculos para soldados en 2006.

Leeann Tweeden reveló el jueves que Franken la besó a pesar de sus protestas cuando ambos ensayaban un sketch. Más adelante, mientras ella dormía en un avión militar, le tomaron una foto mientras sonreía hacia la cámara y le manosea los senos.

Franken emitió inmediatamente una disculpa en la que dijo sentirse "disgustado conmigo mismo", aunque negó la historia del ensayo. El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, pidió rápidamente una investigación por violación ética y el senador por Minnesota hizo lo propio.

Los demócratas se apresuraron a condenar las acciones de su correligionario. Una candidata al Congreso dijo que entregaría los 150.000 dólares donados por Franken a su campaña a una organización de bien público y tanto el presidente del Partido Demócrata de Minnesota como la colega de Franken en el Senado, Amy Klobuchar, se hicieron eco del pedido de investigación.

"Esto no debería de haberle sucedido a Leeann Tweeden. Condeno enérgicamente esta conducta y la Comisión de Ética del Senado debe iniciar una investigación", dijo Klobuchar.

Sin embargo, no hubo un coro de voces pidiendo la renuncia de Franken como sucedió con otras denuncias de acoso sexual que remecieron la legislatura estatal la semana pasada. Más de una decena de dirigentes demócratas presionaron al senador estatal Dan Schoen para que renuncie al ser acusado de acosar a una candidata e incluso manosearle las nalgas. Schoen se negó.

Franken solo enfrentará a los votantes en 2020.

El gobernador Mark Dayton, quien dijo días atrás que un legislador que cometiera acoso o ataque sexual debía renunciar, dijo que la investigación ética era el procedimiento correcto en el caso de Franken.