CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La violencia política continúa en México. Esta vez fue en el norte del país, en Coahuila, y en lugar de un aspirante a un cargo local o estatal, que ha sido lo frecuente en esta campaña, la víctima del ataque fue un candidato a diputado federal.

Fernando Purón, aspirante a un escaño por el oficialista Partido Revolucionario Institucional fue asesinado el viernes por la noche en Piedras Negras, ciudad fronteriza con Texas, informó el gobierno del estado.

Purón había sido alcalde de esa ciudad, muy azotada por la violencia vinculada al crimen organizado, y cuando lo mataron acababa de participar en un debate electoral.

En un video divulgado por la prensa local se ve a un hombre con una gorra acercarse al político por la espalda cuando este se estaba haciéndose una selfie con una mujer, sacar un arma y dispararle a bocajarro directamente en la cabeza. La fiscalía del estado ya investiga la grabación, que procede de una cámara de seguridad ubicada en el exterior del auditorio universitario donde tuvo lugar el debate.

El gobernador del estado, Miguel Ángel Riquelme, dijo en un comunicado que Purón fue un ejemplo de servidor público. “Transformó a su ciudad, Piedras Negras, y se distinguió por su férreo combate a la delincuencia durante su gestión como alcalde. Fue además un factor fundamental para que Coahuila recuperara la paz”.

Las autoridades acordaron el sábado reforzar la seguridad en todo el estado y, entre otras medidas, anunciaron que habrá dos helicópteros encargados de vigilar permanentemente tanto zonas urbanas como pasos entre las montañas, indicó la fiscalía de Coahuila en una nota informativa. También habrá más controles y patrullajes terrestres.

Además, con el fin de garantizar la campaña y el proceso electoral, el estado pidió contar con las agendas de los candidatos para reforzar la seguridad en esos lugares y adelantó que pondrá en marcha un operativo especial para el día de las votaciones, el 1 de julio.

El Instituto Nacional Electoral emitió un comunicado de condena y recordó que son las autoridades de los tres niveles de gobierno quienes tienen que garantizar la integridad de todos los candidatos. “La violencia es incompatible con la democracia”, subraya la nota.

El candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, lamentó el asesinato vía Twitter y exigió una investigación “hasta sus últimas consecuencias”.

Muestras de condolencia llegaron también de políticos de otros partidos.

La violencia electoral ha sido un problema persistente en México. En 2010, sicarios del narcotráfico mataron al principal candidato a gobernador en el estado de Tamaulipas, también en el norte. Las elecciones presidenciales y locales de este año, que se llevarán a cabo el 1 de julio, han sido blanco de creciente agresividad. Más de una veintena de aspirantes a alcaldes o a un escaño en asambleas estatales han sido asesinados durante esta campaña electoral, la mayoría en el sureño estado de Guerrero.

Por otra parte, la fiscalía de Coahuila informó también del ataque contra un directivo universitario en la ciudad de Torreón. El directivo, cuya identidad no se menciona en el comunicado, resultó solo herido pero su acompañante murió.