CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El gobierno mexicano despidió al principal fiscal de crímenes electorales por revelar una investigación que, de acuerdo con la oposición, indica un posible financiamiento ilegal a favor del partido gobernante.

Detractores del gobierno señalaron el despido como el más reciente intento del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de blindarse de pesquisas por corrupción

La Procuraduría General de la República informó en un comunicado que el fiscal Santiago Nieto fue despedido por violar las normas de la agencia, sin precisar a cuáles normas se refería.

Un funcionario de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales dijo que Nieto reveló información sobre una investigación abierta. El funcionario no tenía autorización para ser citado por su nombre. Las investigaciones penales no se hacen públicas en México.

Sin embargo, los partidos de oposición señalaron el viernes que Nieto fue despedido debido a que investigaba si la constructora brasileña Odebrecht había pagado sobornos que terminaron en las arcas de campaña del PRI.

Nieto hizo las revelaciones durante una entrevista que publicó el miércoles el periódico Reforma, en la que dijo que había “información” que dejaba entrever que Odebrecht pudo haber hecho pagos a una cuenta que controla el ex director general de la paraestatal petrolera, y quien en 2012 participó en la campaña del presidente Enrique Peña Nieto.

Nieto dijo que el funcionario, Emilio Lozoya, le envió una carta en la que exigía que se limpiara su nombre. Lozoya ha negado haber incurrido en cualquier irregularidad en torno a Odebrecht, cuyos directivos han reconocido el pago de sobornos a cambio de contratos en varios países de Latinoamérica.

La supuesta transferencia de unos 3,14 millones de dólares desde las compañías fachada de Odebrecht hacia las cuentas offshore vinculadas con Lozoya, fue reportada en primera instancia en agosto pasado por el grupo Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, basándose en registros bancarios y declaraciones de un ex ejecutivo de Odebrecht.

El Partido Acción Nacional (PAN) expresó su oposición al despido de Nieto y dijo que lo disputará ante el Senado. Nieto escribió en Twitter que también presentará el tema en el Senado, que debe ratificar el despido.

“Es inaceptable que esta destitución se produzca en medio de la profunda investigación sobre los presuntos sobornos de Odebrecht al ex titular de Pemex, Emilio Lozoya, durante la campaña presidencial de 2012”, escribió el PAN en un comunicado. “Esta destitución no es un caso aislado, pues se da en el marco del regreso de las peores prácticas antidemocráticas y autoritarias por parte de este gobierno”.

En una acción inusual, incluso uno de los principales grupos empresariales de México, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) describió el despido como “un atentado al Estado de Derecho, la justicia y la democracia en México”.

Hacemos un llamado al Senado para que en su facultad, dé marcha atrás a la decisión unilateral”, destacó la Coparmex en un comunicado.

En septiembre, el PAN acusó al PRI de intentar designar al entonces procurador general Raúl Cervantes —ex legislador del PRI— como fiscal general de la nación por los próximos nueve años, lo que prácticamente habría blindado al PRI de cualquier investigación, incluso si perdiera los comicios presidenciales del 1 de julio de 2018.

El PRI eventualmente reculó y Cervantes presentó su renuncia a la Procuraduría General de la República.

Aunque asediado por las acusaciones de corrupción, el gobierno ha realizado algunos avances en la detención de exgobernadores vinculados al PRI acusados de corrupción.