BASORA, Irak (AP) — El primer ministro de Irak ordenó una investigación sobre las violentas protestas en la ciudad sureña de Basora, que causaron varios muertos y heridos entre civiles y fuerzas de seguridad.

En su conferencia de prensa semanal de los martes, Haider al-Abadi acusó a "quienes vierten gasolina en el fuego" por poner en peligro la ciudad.

Desde julio, los residentes de Basora, de mayoría chií, han salido a la calle para protestar por la falta de empleo y la mala calidad de los servicios públicos. A menudo, las manifestaciones se tornan violentas y los participantes atacan oficinas gubernamentales y a las fuerzas de seguridad.

Al menos tres manifestantes fallecieron y otros cuatro resultaron heridos el martes en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante una procesión fúnebre por los muertos en las protestas de la víspera.

Dos agentes perdieron la vida y siete más sufrieron lesiones en los choques del lunes.