NUEVA ORLEÁNS (AP) — Marshon Latimore logró la intercepción más extraña en su joven carrera. Tyeler Davidson propinó un duro golpe que causó un balón suelto cerca de la zona de anotación.

Los problemas defensivos, a los que se atribuyó durante años el hecho de que los Saints se perdieran los playoffs, han desaparecido.

El cornerback novato Lattimore logró la inusitada intercepción, luego que el ovoide lo golpeó en la espalda, y Nueva Orleáns derrotó el domingo 23-13 a los Falcons de Atlanta para asegurar su boleto a la postemporada.

La defensiva de Nueva Orleáns frenó en dos ocasiones a sus rivales dentro de su propia yarda dos, para avanzar a los playoffs, algo que no conseguía desde 2013.

“Queremos que el equipo gane debido a la defensa, no a pesar de la defensa. Siento que todos hemos respondido a ello”, comentó Davison. “Lo visualizamos en nuestra menta y lo convertimos en realidad. Y se siente maravilloso. Es tal como lo habíamos imaginado 100 veces”.

Ted Ginn atrapó un pase de anotación de 54 yardas, unas jugadas después del envío interceptado por Lattimore y poco antes del medio tiempo. Mark Ingram se valió de un estupendo corte para escaparse 26 yardas hasta las diagonales por los Saints (11-4), que siguieron controlando por poco margen el primer puesto de la División Sur de la Conferencia Nacional, de cara a la última semana de la campaña.

La derrota dejó a los Falcons (9-6) sin posibilidad alguna de coronarse en el Sur de la Nacional. Sin embargo, Atlanta puede sellar su pasaje a la postemporada si derrota a Carolina en el último encuentro, la víspera de Año Nuevo.

Los Falcons llegaron al compromiso con la posibilidad de obtener su segundo cetro divisional en forma consecutiva, pero necesitaban vencer a Nueva Orleáns. Desperdiciaron numerosas oportunidades, ante el delirio del público en el Super Bowl.

Algunos espectadores se burlaron de los Falcons con un cartel que decía “28-3, Feliz Navidad”, en referencia a la ventaja que Atlanta dejó escapar en el último Super Bowl.