MOSCÚ (AP) — El líder de Chechenia, Ramzan Kadyrov, dijo el lunes que está listo para renunciar a su cargo, una revelación que ha sido vista como una artimaña publicitaria.

En una rara entrevista emitida el lunes por la mañana, Kadyrov señaló que su “sueño” es dimitir porque considera que la responsabilidad de dirigir la región rusa es demasiado pesada.

Kadyrov, un exrebelde que cambió su lealtad hacia Moscú y cuenta con el respaldo del Kremlin, ha sido la figura dominante en Chechenia desde el asesinato de su padre, el presidente Akhmad Kadyrov, en 2004.

El dirigente ya había hablado antes sobre su intención de dimitir, pero nunca ha ido más allá. Se considera que este tipo de declaraciones forman parte de un juego de poder con el Kremlin para obtener privilegios y más financiación para su región, que depende de las ayudas del presupuesto federal.

"Este es mi sueño”, declaró Kadyrov en una entrevista con la televisora Rossiya 24 a la pregunta de su estaría dispuesto a dejar el poder en algún momento. "Es muy duro ser un líder y asumir la responsabilidad del pueblo, de la república frente a dios, los líderes del país”.

El líder checheno reiteró su lealtad hacia Putin, de quien dijo que era su “ídolo”. "Estoy listo para morir por él, estoy listo para cumplir con cualquier orden”, señaló.

Kadyrov impuso estrictas leyes islamistas en Chechenia y confía en sus temidas fuerzas de seguridad para reprimir cualquier disidencia.

Su gobierno ha estado marcado por los numerosos reportes de asesinatos extrajudiciales y torturas cometidos en una república que vivió dos devastadoras guerras de independencia en la década de 1990. La presión sobre el dirigente aumentó este año tras la aparición de informaciones sobre una gran ofensiva contra homosexuales.

Aunque negó las acusaciones de estar encabezando una purga, Kadyrov ha insistido públicamente en que en su región no hay gays. Por el momento se desconocen los resultados de la investigación ordenada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sobre el tema.

The Associated Press habló con varios hombres chechenos que fueron torturados por su homosexualidad, que pidieron hablar bajo condición de anonimato por temor a represalias.

El primer hombre hizo pública su experiencia en octubre y presentó una demanda ante las autoridades rusas por los ataques sistemáticos contra los homosexuales que, según defensores de los derechos humanos, ocurren en la región bajo el mando de Kadyrov.

El Kremlin quiso restar importancia a las declaraciones del líder checheno el lunes.

Kadyrov es un aliado de Putin y “en este caso tiene intención de trabajar en la capacidad que el presidente del país le ordenó”, explicó el portavoz de Putin, Dmitry Peskov.