RIO DE JANEIRO (AP) — El presidente del Comité Olímpico, Thomas Bach, llegó a Río de Janeiro con el deseo de destacar los progresos en los preparativos para la organización de los Juegos de 2016.

Pero el sábado, terminó atestiguando otra cara de la organización de las Olimpíadas. Un grupo de activistas irrumpió en el vestíbulo del hotel donde se hospedaba para denunciar que se ha destruido el medio ambiente durante la construcción de infraestructura para el suceso deportivo.

Mientras Bach y su junta ejecutiva concluían un encuentro de dos días y medio en Río, un grupo pequeño de manifestantes se reunió frente al lujoso hotel en la playa de Copacabana. Los activistas mostraron carteles que decían, "Thomas Bach es un asesino de la naturaleza" y "la ciudad no está en venta".

Al menos dos mujeres se abrieron paso a empujones hasta el vestíbulo, donde una hizo sonar un silbato. Las manifestantes gritaron consignas y trataron de apoderarse de una bandera olímpica.

Los guardias de seguridad trataron de someter a las mujeres, en medio de forcejeos. Una manifestante gritó, "los ladrones están arriba", en referencia a los dirigentes del COI que se reunían en uno de los pisos superiores.

La escena fue registrada por un centenar de periodistas, quienes estaban en el vestíbulo, aguardando a que comenzara una conferencia de prensa encabezada por Bach.

Los manifestantes buscaban llamar la atención sobre varios problemas ecológicos relacionados con los Juegos Olímpicos, incluida la construcción de un campo de golf en lo que era una reserva natural, así como la grave contaminación en la Bahía de Guanabara, donde se realizarán las competiciones de vela.

"Estamos abiertos al diálogo con todos", afirmó Bach más tarde, en la conferencia de prensa, durante la cual elogió a los organizadores brasileños por los preparativos para los Juegos, y defendió las medidas tomadas para proteger la ecología.

"Nada de esto hubiera ocurrido sin los Juegos. Se trata de una evidencia clara del legado positivo que estos Juegos dejan en la infraestructura, el aspecto social y las áreas ambientales", añadió.

El activista Carlos Novaes, quien posteriormente llegó también al vestíbulo del hotel, dijo que representaba al organismo "¿Golf para Quién?" Otros manifestantes señalaron que eran miembros de las organizaciones "Ocupemos el Golf" y "Ocupemos Marina da Gloria", donde se llevarán a cabo las pruebas de vela.

Mark Adams, director de comunicaciones del COI, bajó al vestíbulo para hablar mediante un intérprete con la mujer que encabezaba la protesta, quien se identificó sólo como Sandra y dijo que trabajaba como profesora.

"No estamos contra los Juegos Olímpicos", aseguró. "Se trata del campo de golf. Tenemos dos campos de golf. No necesitamos un tercero".

Adams ofreció mantener comunicación con la activista. Cuando Bach se marchaba del hotel, más tarde, los manifestantes gritaron "asesino del medio ambiente". El líder del COI subió a un automóvil que lo llevó a presenciar una competición de esgrima.

En repetidas ocasiones, las autoridades estatales de Río han reconocido que no podrán cumplir con la promesa hecha al COI, de tratar el 80% de las aguas negras que se vierten a la Bahía de Guanabara. Pero Bach afirmó que las autoridades brasileñas le habían asegurado que la meta se alcanzaría.

Sobre otro tema, Bach dijo que el agua usada para regar el campo de golf —en medio de la peor sequía en 80 años en el sureste de Brasil— no viene de las reservas de la ciudad para consumo humano. Negó también que el dinero de los contribuyentes se destine a la construcción del campo, por 20 millones de dólares.

Dijo que ese proyecto se financia con fondos privados, y enfatizó que será el primer campo de golf abierto a todo público en Río.

La construcción del campo ha estado rodeada de polémica, lo que ha empañado el regreso de este deporte al programa olímpico, del que había desaparecido durante 112 años.

Río eroga unos 14.000 millones de dólares para los Juegos. El gasto luce cada vez más paradójico en momentos en que Brasil se encuentra al borde de la recesión.

Hace menos de un año, el COI advirtió que los Juegos estaban en riesgo, debido a varias demoras. El COI implementó varias medidas de emergencia a fin de dar nuevo impulso a los preparativos. Envió por ejemplo a Gilbert Felli, experimentado en asuntos de administración, a fin de que colaborara con los organizadores locales.

"Tenemos muchas razones para estar confiados, pero simultáneamente no tenemos motivos para ser complacientes, porque todos sabemos que no hay un solo momento que perder en los preparativos", dijo Bach el sábado.

Bach reveló que había apostado con el alcalde de Río, Eduardo Paes. El líder del COI considera que, el 5 de agosto de 2016, cuando llegue a la ceremonia inaugural, estará agradeciendo todavía a los trabajadores que seguirán dando toques de último minuto a las instalaciones.

"Ésa sería la única apuesta que me gustaría perder", dijo Bach.

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La periodista de la AP, Jenny Barchfield, contribuyó con este despacho.