NUEVA YORK (AP) — Las operadoras de telefonía inalámbrica Sprint y T-Mobile cancelaron sus negociaciones hacia una fusión y afirmaron el sábado que no pudieron llegar a un acuerdo que beneficiara a sus accionistas y clientes.

Las dos empresas venían insinuando una posible fusión desde hacía años, y últimamente habían dicho que podían concretarla. Pero dijeron en un comunicado conjunto que las negociaciones quedan canceladas para el futuro previsible.

"La posibilidad de fusionarnos con Sprint ha sido cautivante por diversas razones, como el potencial para crear beneficios significativos para clientes y las inversiones de los accionistas. Sin embargo, hemos tenido en claro todo el tiempo que un acuerdo con alguien tendría que resultar a largo plazo en mejores precios para las inversiones de los accionistas de T-Mobile, en comparación con nuestro historial y el desempeño sobresaliente que tenemos por cuenta propia", dijo en un comunicado John Legere, presidente y director general de T-Mobile US.

T-Mobile y Sprint son respectivamente la tercera y cuarta operadoras de Estados Unidos, pero son significativamente más pequeñas que AT&T y Verizon, que ejercen de hecho un duopolio del servicio inalámbrico en el país. Habían expresado la esperanza de fusionarse para volver el mercado más competitivo.

Sprint y su dueño, el conglomerado japonés SoftBank, durante mucho tiempo han estado tratando de lograr un acuerdo, a la vez que la empresa ha tenido problemas para competir por su cuenta. Pero reguladores de Washington no han visto la fusión con buenos ojos. D.C. aumentó la oferta de AT&T para comprar T-Mobile en el 2011 y en el 2014 indicaron que ellos hubieran estado en contra de que Sprint hiciera lo mismo. Pero con el nuevo gobierno del presidente Donald Trump, se pensó que los reguladores estarían serían menos estrictos.

Sprint tiene muchas deudas y ha reportado una serie de pérdidas anuales.