LONDRES (AP) — Trabajadores de Oxfam sospechosos de conducta impropia en Haití intimidaron y amenazaron a un testigo mientras ese organismo de ayuda humanitaria investigaba las primeras acusaciones, según el informe que publicó sobre la pesquisa interna.

Los hallazgos forman parte de un reporte que era confidencial y que Oxfam dio a conocer el lunes como parte de su respuesta a reportes de prensa que indican que encubrió las acusaciones de que siete de sus empleados utilizaron los servicios de prostitutas dentro de la propiedad del organismo mientras laboraban en Haití tras el devastador terremoto de 2010.

“Estamos haciendo esta publicación excepcional porque queremos ser lo más transparentes posibles en torno a las decisiones que tomamos durante esta investigación en particular, y en reconocimiento del abuso de confianza que se provocó”, afirmó la organización en un comunicado. “También nos estamos reuniendo con el gobierno de Haití para ofrecer disculpas por nuestros errores y conversar para ver qué más podemos hacer, lo cual incluye apoyo a las mujeres afectadas por estos eventos”.

Simon Ticehurst, director de Oxfam para Latinoamérica y el Caribe, se reunió el lunes con el ministro de planeación externa de Haití y otros funcionarios. Dijo que había compartido el informe y expresó “nuestra vergüenza y disculpas al gobierno haitiano y al pueblo haitiano”.

El reporte fue publicado mientras Oxfam busca dejar atrás el escándalo después de que el gobierno británico suspendió el viernes cualquier nuevo financiamiento a la filial británica de la organización. Oxfam Gran Bretaña recibió 31,7 millones de libras (43,8 millones de dólares) del gobierno en los 12 meses hasta el 31 de marzo de 2017, equivalentes a aproximadamente el 8% de sus ingresos.

El informe de Oxfam muestra que la investigación se inició tras recibirse un correo electrónico en el que se afirmaba que miembros de su personal en Haití habían violado el código de conducta del organismo al usar los servicios de prostitutas en casas de Oxfam para huéspedes, y también se les acusaba de fraude, nepotismo y negligencia.

Mientras se realizaba la investigación, el superior directo de uno de los sospechosos filtró un informe a otro integrante del personal.

“Como resultado de esto, tres de los sospechosos... amenazaron físicamente e intimidaron a uno de los testigos que había sido mencionado en el informe”, según el texto final. “Este incidente derivó en más cargos de acoso e intimidación contra estos tres integrantes del personal”.

En general, Oxfam investigó las acusaciones de que siete integrantes del personal usaron los servicios de prostitutas dentro de la propiedad del organismo. Dos de los siete también fueron investigados por “explotación sexual y abuso de empleados”, y dos presuntamente vieron pornografía en computadoras de Oxfam.