LONDRES (AP) — Ser el primero en bajar de los 43 segundos puede esperar para Wayde Van Niekerk.

Tomándose casi un paseo al trotar en la recta final, el fenómeno sudafricano revalidó su título mundial en los 400 metros y sumó otro laurel a un palmarés que ya incluye un oro olímpico y un record mundial.

Van Niekerk cumplió su carrera sin mayores sobresaltos y, al tener el triunfo sentenciado en el último tramo, se dio el lujo de aminorar su fluido paso sobre el tartán del Estadio Olímpico de Londres.

Era obvio que el velocista de 25 años optaba por reservar energías para su gran objetivo en este Mundial: completar un doblete 200-400, y así igualar al legendario Michael Johnson como los únicos en hacerlo en un mismo campeonato.

“Después de esto, me toca otra carrera mañana”, dijo Van Niekerk, tirado en la pista para relajar sus piernas. “Cuento con un excelente equipo que me ayudará a recuperarme bien para los 200”.

Hace un año, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Van Niekerk destrozó el record mundial de Michael Johnson, una plusmarca que había estado vigente desde el Mundial de Sevilla 1999. Su tiempo en suelo carioca fue de 43.03, convirtiéndose en el primer campeón de una olimpiada y de un mundial que partió desde el octavo carril.

Para convertirse en el cuarto multicampeón mundial de los 400, Van Niekerk cronometró 43.98 segundos tras salir del sexto carril. El bahameño Steven Gardiner se quedó con la plata, al llegar 43 centésimas después. Abdalelah Haroun, de Catar, registró 44.48 para el bronce.

En una noche fría, todo estaba servido para el triunfo del hombre que ha sido señalado como el estandarte del atletismo tras el retiro de Usain Bolt al término de este Mundial.

“Sabía que estaba en condiciones para una carrera de calidad (pero) al mismo tiempo hacía mucho frío”, dijo Van Niekerk. “Me costó entrar en calor y durante casi 200 metros estaba dudando de mi potencia. No fue hasta los últimos 150 cuando pude soltarme”.

“Miré a la pantalla y vi que iba al frente, pensé en mi físico y estimé que si la marca no era posible, pues no había necesidad de exigirme al límite”.

Van Niekerk ni siquiera tuvo que lidiar con su adversario más peligroso, Isaac Makwala. El botsuano no pudo competir en la final debido a un virus estomacal, aunque clamó que se había recuperado plenamente.

La IAAF insistió que Makwala tenía que permanecer en cuarentena hasta el miércoles para salvaguardar la salud de los demás atletas.

“No sé quién tiene la culpa”, dijo Van Niekerk cuando se le preguntó qué habría hecho. “Se está señalando a varios. Lo único que sé es que se enfermó y está en un hotel distinto al mío”.

“Me hubiera encantado que tuviera la oportunidad. Venía en gran forma, y creo que iba a rendir muy bien”, añadió. “Son cosas que le pueden pasar a cualquiera”.

Estados Unidos y Kenia lideran el cuadro de medallas del Mundial, con tres oros cada uno luego de cinco días. En la jornada, sumaron títulos en el salto con pértiga y los 3.000 metros con obstáculos, respectivamente.

Sam Kendricks escaló 5,95 metros con la pértiga para el tercer título estadounidense en la justa. El polaco Piotr Lisek se quedó con la plata con un salto de 5,89, superando al francés Renaud Lavillenie en la cuenta de tentativas.

Fue otro fiasco para Lavillenie, el dueño del record mundial. El francés debió conformarse con la plata en Río 2016 tras el inesperado oro del brasileño Thiago Braz da Silva, quien renunció competir en Londres por lesiones y bajo rendimiento.

Pierre-Ambroise Bosse se encargó de alegrar la noche para Francia al protagonizar la gran sorpresa de la jornada en los 800 metros. Lo hizo con un demoledor ritmo en los últimos 200 metros. El polaco Adam Kszczot obtuvo la plata, y el keniano Kipyegon Bett atrapó el bronce.

Kenia mantuvo su supremacía en las carreras de obstáculos.

Conseslus Kipruto apretó en los últimos 300 metros y abrió una amplia diferencia para celebrar de lo lindo al llegar a la meta de los 3.000 con obstáculos. La plata fue para el marroquí Soufiane El Bakkali y el estadounidense Evan Jager se quedó con el bronce. Jager asomaba como favorito para quebrar el dominio keniano en la prueba, en la que han salido triunfantes sin fallar en los mundiales y olimpiadas desde 1987.

Una década después de su última consagración en un Mundial, la checa Barbora Spotakova volvió a reinar en el lanzamiento de la jabalina. Ahora con 36 años, Spotakova ganó el oro en los Juegos de Londres de 2012 y luego se alejó de las competencias para ser madre. Se impuso con un lanzamiento de 66,76 metros, dejando atrás a las chinas Li Lingwei y Lyy Huihui, plata y bronce, respectivamente.

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Eric Núñez en Twitter: https://twitter.com/EricNunezAP