CLEVELAND (AP) — LeBron James no estuvo dispuesto a perderse el partido inaugural de la campaña. Simplemente no suele ausentarse de estos compromisos.

Limitado en su actividad durante casi tres semanas por un esguince en el tobillo izquierdo, James decidió jugar el encuentro del martes por la noche ante su excompañero Kyrie Irving y los Celtics de Boston.

James se lastimó el 27 de septiembre y jugó sólo un encuentro de exhibición. La lesión lo marginó de las prácticas y la pretemporada.

Sin embargo, el astro llegó al Quicken Loans Arena casi cuatro horas antes del comienzo del partido, para probar su tobillo y recibir tratamiento. Después de ejercitarse en el gimnasio, el astro de 32 años dijo a Tyronn Lue que probaría suerte y jugaría, según informó el propio entrenador.

“Se siente bastante bien, así que va a jugar”, indicó Lue.

James nunca se ha perdido un encuentro inaugural de una temporada en la NBA o en otra liga durante su carrera. No iba a ausentarse de un partido que marcaría el regreso de Irving a la ciudad, ahora con Boston, tras marcharse este año mediante un canje entre los dos equipos que lucen más fuertes en la Conferencia del Este.

Lue dijo que no restringirá el número de minutos que James pasará en la cancha.

“De todos modos va a estar cansado”, bromeó. “Va a pedir que lo saquemos”.

James se torció el tobillo el mes pasado, durante una práctica, al pisar un pie del novato Cedi Osman. Se perdió los primeros tres duelos de exhibición de Cleveland antes de jugar la semana pasada y de anotar 17 puntos con ocho balones perdidos en una derrota frente a Chicago.

La lesión se agravó en ese partido, cuando James hizo un giro. Y ello dejó en duda su participación en el duelo inaugural.

Decidió jugar, ante la oportunidad de medirse a Irving, quien ha hecho algunos comentarios en los que sugirió que su relación con James era mala.