SAN PETERSBURGO, Rusia (AP) — Una corte rusa informó el miércoles que un ex vicegobernador de San Petersburgo ha admitido su culpabilidad por un cargo de fraude, relacionado con la construcción de un estadio en la ciudad para albergar el Mundial de fútbol el año próximo.

La corte de San Petersburgo indicó que Marat Oganesyan, quien fue vicegobernador de 2013 al 15, admitió que había ayudado a organizar el pago fraudulento de 50,4 millones de rublos (850.000 dólares), relacionado con el contrato de una pantalla en el estadio.

Oganesyan fue acusado de hacer arreglos para que un subcontratista con quien había una relación de amistad ganara el contrato, aún a sabiendas de que no tenía intenciones de usar el pago para proporcionar las pantallas.

Los investigadores señalaron el miércoles que Oganesyan admitió su participación como parte de un arreglo previo al juicio.

“Admitió absolutamente su culpabilidad en los actos en los que se le incriminaba, proporcionó evidencias exhaustivas de otros delitos y dio pasos para remediar el daño que había causado”, afirmó la Comisión Investigadora en un comunicado.

Continúan los procesos de Oganesyan y otras personas en relación con el subcontratista, añadieron los investigadores.

El estadio, con capacidad para 69.000 espectadores, será sede de una semifinal en la Copa del Mundo. Su construcción rebasó el costo presupuestado y se topó con retrasos, antes de que el inmueble se inaugurara este año.

Las obras tardaron casi una década, y el progreso fue tan lento que el primer ministro Dmitry Medvedev llegó a considerar que el proyecto era una “desgracia”.

Ha habido una serie de escándalos financieros. Funcionarios de la ciudad dijeron el año pasado que no se habían contabilizado millones de dólares.

Asimismo, varios trabajadores murieron durante la construcción del estadio.

Desde su apertura, han surgido más problemas, por goteras en el techo y un césped poco durable, que necesita reemplazarse con frecuencia.

También el miércoles, PSO Kazan, una empresa que supervisa la construcción de un estadio mundialista en Samara, criticó la conducta de un subcontratista, en comentarios publicados por la agencia R-Sport. PSO Kazan acusó a la firma subcontratista de recibir 2.600 millones de rublos (44 millones de dólares) en pagos, pero de realizar sólo una parte del trabajo antes de declararse en bancarrota.

PSO Kazan indicó que el asunto causó retrasos, pero la construcción finalizaría en diciembre.