RABAT, Marruecos (AP) — Una protesta no autorizada contra la inequidad y la corrupción derivó el jueves en enfrentamientos entre policías y manifestantes en Marruecos que dejaron al menos 83 heridos bajo nubes de gas lacrimógeno.

Durante los últimos días, los marroquíes han marchado en Rabat y en regiones tan alejadas como Ámsterdam para dar muestras de apoyo a los manifestantes que se congregaron el jueves en El Hoceima, una ciudad que se ha convertido en un símbolo de la creciente indignación pública.

Su movimiento de protesta Hirak se ha tornado en el reto más difícil para el reino, un aliado clave de Estados Unidos conocido por su estabilidad, desde la Primavera Árabe de 2011 que derrocó a regímenes longevos en otras partes de la región.

El líder activista marroquí Nasser Zefzafi hizo un llamado a la protesta en El Hoceima el 20 de julio _el aniversario de un levantamiento contra los colonizadores españoles_ antes de ser arrestado este mes en una espectacular persecución.

Las autoridades prohibieron la protesta del jueves argumentando razones administrativas, pero la multitud se reunió de igual manera.

La policía rodeó el centro de la ciudad y lanzó gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, luego sostuvo enfrentamientos con los manifestantes que se dispersaban por calles aledañas, de acuerdo con reportes de medios marroquíes. El acceso a internet en la ciudad fue restringido por horas.

En un comunicado, el gobierno señaló que manifestantes con el rostro cubierto arrojaron proyectiles a los policías. Agregó que 11 manifestantes fueron hospitalizados y 72 agentes policiales resultaron heridos.

Los manifestantes exigen que el gobierno invierta en la empobrecida región de Rif, en el norte del país, y se haga justicia por la muerte de un vendedor de pescado que el año pasado fue aplastado por un compactador de basura mientras trataba de recuperar pescado que la policía le había confiscado.

La muerte desató protestas que se han extendido por meses.