SAO PAULO (AP) — Un par de presentaciones artísticas y una obra de teatro se han convertido en los principales campos de batalla de una intensa guerra cultural en Brasil, un país célebre por su actitud festiva y despreocupada pero donde está surgiendo una incipiente tendencia conservadora.

Un grupo de manifestantes ondearon recientemente una bandera brasileña y gritaron "¡No! ¡No con nuestros hijos!" cuando el Museo de Arte Contemporáneo de Sao Paulo inauguró una exposición en que se invitaba a la gente, incluso menores de edad, a tocar un hombre desnudo.

Un centro cultural con financiamiento bancario sucumbió ante las presiones y canceló una exhibición del Queermuseu sobre la diversidad sexual y luego sufrió acusaciones de que estaba practicando la censura.

Una obra de teatro donde Jesús era presentado como una mujer transgénero enfureció tanto a unos espectadores que algunos se encaramaron sobre el escenario. Un juez ordenó suspender las presentaciones, pero luego otro tribunal anuló esa decisión.

En el mundo, Brasil es célebre por el jolgorio de sus carnavales y sus bikinis minúsculos, pero a lo interno, muchos habitantes consideran esas características como excepciones.

"En Brasil tenemos la mala costumbre de barrerlo todo bajo la alfombra", dijo Renata Carvalho, la actriz que protagoniza el monólogo "El Evangelio Según Jesús, la Reina del Cielo".

La controversia "solo está arrojando luz sobre lo que opina la gente. Me parece excelente que se estén cayendo las máscaras", agregó.

El movimiento conservador en Brasil se ha visto impulsado por el auge de los evangélicos, un sector del electorado que hoy en día comprende el 20% de la población, en comparación con el 5% hace unas décadas, en lo que sigue siendo el país católico más poblado del mundo. Su fervor se ha vuelto aún más popular recientemente ante una ola de escándalos de corrupción que ha llevado a muchos brasileños a implorar la necesidad de un mejor liderazgo moral.

Los sectores liberales han tratado de hacer de Brasil un lugar más tolerante para las mujeres y los homosexuales y lograron ciertos avances durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores entre 2003 y 2016, pero los conservadores ahora están en la contraofensiva, aprovechando que los izquierdistas se han visto debilitados por los escándalos de corrupción.

Un grupo de legisladores evangélicos está pidiendo la prohibición absoluta del aborto. La Corte Suprema ha decidido que algunas escuelas públicas pueden enseñar religión. Un juez desestimó las opiniones de los principales psicólogos del país y determinó que la homosexualidad se puede "curar" con terapia, aunque ello fue luego anulado por tribunales superiores.

La pugna en torno a las exhibiciones artísticas es apenas la batalla cultural más reciente.

Grupos conservadores han lanzado campañas contra dos exhibiciones, "La Bete" en el Museo de Sao Paulo y la presentación en el Queermuseu en la ciudad sureña de Porto Alegre.

Los críticos acusan a "La Bete" de promover la pederastia y estallaron protestas cuando se esparció por internet un video en que un niño tocaba la mano y el tobillo del hombre desnudo. En su página de Facebook, el Movimiento por un Brasil Libre destacó que los "artistas de izquierda" se habían excedido y que "no están preparados para enfrentar las realidad que tienen por delante".

Otros han denunciado a la exhibición al Queermuseu, que contenía algunas obras sexualmente explícitas. El Centro Cultural Santander cedió el mes pasado a las presiones y canceló la exhibición anticipadamente, pero se ha reportado que la reabrirá en otro lugar.

Ante las versiones de que esa presentación tendrá lugar en el Museo de Arte de Río de Janeiro, el alcalde Marcelo Crivella, un obispo pentecostal retirado, acusó la exhibición de promover la pederastia el bestialismo y dijo, en un video colocado en Facebook, que no será bienvenido allí. El alcalde de Sao Paulo publicó su propio video en el que arremete contra ambas presentaciones.

El museo respondió: "Silenciar las discusiones incómodas implica negarse a considerar los conflictos inherentes en la sociedad". Aun así, la institución cedió al final al pedido del alcalde.

La fiscalía estatal ha pedido que la exhibición del Queermuseu sea reabierta y comparó su cierre con la práctica de los nazis de censurar lo que consideraban "arte degenerada".

Una controversia similar estalló en torno a la obra dramática en que Jesús es presentado como una mujer transgénero que narra relatos bíblicos sobre la tolerancia.

"El Evangelio Según Jesús, la Reina del Cielo" ha sido puesta en escena más de 60 veces en su gira por Brasil, pero sectores cristianos conservadores la consideran ofensiva y han pedido a los tribunales que la obliguen a cerrar.

"La presentación de este nefasto espectáculo es comparable a la persecución de los cristianos en los primeros siglos de la cristiandad, cuando fueron arrojados en los coliseos de Roma para ser devorados por animales como entretenimiento", dijo una de las peticiones.

Un juez ordenó el cierre de la obra, calificándola de "irrespetuosa", "agresiva" y "de mal gusto" pero esa decisión fue revocada con base en una apelación. Otros dos jueces han rechazado los pedidos de cerrar la obra.

Los fallos judiciales contradictorios entre sí reflejan la ambivalente actitud histórica que ha tenido Brasil en torno a temas como los derechos de los gays y de los transexuales, opinó Omar Encarnacion, profesor de estudios políticos en el Bard College en Annandale-on-Hudson, en el estado de Nueva York.

Desde su independencia, Brasil nunca ha tenido leyes contra la homosexualidad y muchas personas, incluso dentro de la comunidad gay, lo consideran un bastión de tolerancia, dijo Encarnacion, quien estudia los movimientos LGBT.

Aun así, al igual que ocurre en varios otros aspectos de la sociedad brasileña, hay contradicciones impactantes. Si bien Sao Paulo es la ciudad con el mayor desfile de orgullo gay en el mundo, Brasil es también el país con el peor índice de violencia contra los gays y los transgénero.

Las controversias recientes podrían influir en las elecciones del año entrante.

Según una encuesta reciente, Jair Bolsonaro, un congresista de derecha que cierta vez declaró que "si tu hijo es gay es porque no le diste suficientes nalgadas", está de segundo entre posibles aspirantes a la presidencia. En semanas recientes, Bolsonaro ha aportado su opinión sobre las últimas controversias.

En referencia a "La Bete", Bolsonaro opinó: "Tengo una sola cosa que decirle a ese tipo de gente: Son unos pervertidos, una y mil veces pervertidos".

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Sarah DiLorenzo está en: https://twitter.com/sdilorenzo