NUEVA YORK (AP) — Agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron 51.912 arrestos durante mayo por cruces ilegales, el tercer mes consecutivo con al menos 50.000.

En las últimas semanas las autoridades migratorias se rigen con una nueva política de “cero tolerancia”, con la que los agentes separan a las familias que son atrapadas entrando al país forma ilegal.

El gobierno del presidente Donald Trump _tal como sus predecesores_ utiliza la cifra de arrestos como su mejor indicador para saber si el número de cruces ilegales en la frontera está subiendo o bajando, aunque no hay una cantidad exacta de dichos cruces debido a que algunas personas no son aprehendidas.

Las cifras de arrestos fronterizos están compuestas por las personas que son detenidas en cruces vía terrestre y en otros puntos de entrada oficiales, de acuerdo con información federal. El recuento de mayo fue más del triple del número registrado en abril de 2017, que fue el nivel más bajo desde que la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2003.

Frenar la inmigración ilegal es una de las prioridades del gobierno federal. Al celebrar sus 500 días en la presidencia esta semana, Trump mencionó el tema como un logro de su gobierno. Pero el mes pasado en una reunión privada, el mandatario criticó a la secretaria de Seguridad Nacional por no impedir que los números siguieran en aumento.

Revertir años de inacción toma su tiempo, afirmó el miércoles el portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tyler Houlton, en un comunicado.

“Estas cifras muestran que si bien el gobierno del presidente Trump está restableciendo el estado de derecho, requerirá una labor constante y un compromiso continuo de recursos a lo largo de muchos meses para desbaratar a los cárteles, a los contrabandistas y a otros”, indicó Houlton.

El debate sobre cuestiones de inmigración alcanzó un punto culminante en los últimos meses luego de que se reportó que desde octubre del año pasado, cientos de niños que cruzaron la frontera entre Estados Unidos y México han sido separados de sus padres.

Se prevé que el número de menores de edad separados de sus padres aumente luego de que el secretario de Justicia Jeff Sessions anunció que imputaría cargos criminales contra las personas que crucen la frontera de forma ilegal, aunque tenga pocos o ningún delito previo. Bajo el protocolo estadounidense, si los padres son encarcelados, los niños serían separados de ellos.

La oficina de derechos humanos de la ONU pidió el martes que el gobierno de Trump detuviera esa práctica e insistió en que “no hay nada normal en detener niños”.