AP NEWS
Related topics

Iglesia en Texas revisa denuncias contra sacerdote

June 8, 2019
1 of 4
Monseñor Frank Rossi fotografiado frente a la parroquia Our Lady of the Pines en Woodville, Texas, el 14 de abril del 2019. Rossi fue acusado de abusar de una mujer al aprovecharse de su vulnerabilidad emocional para que mantenga relaciones sexuales con él. (AP Photo/Wong Maye-E)

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — La Iglesia católica en Texas anunció que está revisando las denuncias de que un vicario continuó escuchando las confesiones de una mujer casada después de atraerla a una relación sexual, un delito potencialmente grave bajo las leyes católicas.

La Arquidiócesis de Galveston-Houston, encabezada por el cardenal Daniel DiNardo, presidente de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, hizo el anuncio después de que la mujer rompiera años de silencio para denunciar el manejo de su caso en una investigación de The Associated Press esta semana.

La arquidiócesis ha defendido el manejo del caso por parte del cardenal DiNardo como algo rápido y justo, pero el viernes dijo que el tema de la confesión era un “nuevo aspecto” presentado por Laura Pontikes en un reportaje de la AP. Aseguró que el caso sería “revisado a fondo de acuerdo con la ley canónica”.

La importancia del caso radica en que DiNardo encabeza la respuesta de la Iglesia católica estadounidense al escándalo de abusos sexuales por parte del clero, que volvió a estallar el año pasado. Como presidente de la conferencia, DiNardo encabezará una reunión de obispos norteamericanos la semana próxima para aprobar nuevas medidas a fin de hacer responsables a quienes cometan abusos.

Pontikes ha acusado al sacerdote Frank Rossi, exvicario de DiNardo, de explotar la dependencia emocional de ella hacia él para manipularla y conducirla hacia una relación sexual. Sostiene que esa explotación ocurrió en momentos en que él escuchaba las confesiones de ella, aconsejaba al esposo de ella sobre sus problemas matrimoniales y solicitaba cientos de miles de dólares en donaciones para la Iglesia.

La arquidiócesis retiró a Rossi de la parroquia de Houston, pero le permitió regresar al ministerio en otra diócesis después someterse a un tratamiento.

Pontikes protestó ante la arquidiócesis y acudió a la policía en agosto. Después de preguntas de la AP la semana pasada, el nuevo obispo de Rossi lo puso bajo licencia, a la espera del resultado de la investigación.

El abogado de Rossi sostiene que su cliente está cooperando con la investigación policial, pero se negó a hacer más declaraciones. La arquidiócesis también dice que está cooperando con la investigación, pero afirma que la relación fue consensuada y que no involucró relaciones sexuales. Pontikes afirma que sí.

En una declaración a la AP a finales del viernes, la arquidiócesis dijo que el cardenal DiNardo toma “muy en serio” los asuntos sobre cualquier forma de abuso y que en todo momento tuvo en mente el bienestar de Pontikes y su esposo.

Previamente, la arquidiócesis de Galveston-Houston que preside DiNardo acusó a la pareja de inventar declaraciones en un despacho de The Associated Press y de buscar un acuerdo fuera de tribunales a cambio de 10 millones de dólares.

El esposo, George Pontikes, presidente y director general de la empresa de construcciones Satterfield & Pontikes, con sede en Houston, dice que inicialmente buscaba recuperar más de dos millones de dólares en donaciones y dinero de una disputa comercial no relacionada con la Iglesia.

Sin embargo, dijo que desistió porque Laura Pontikes dejó en claro que ella quería principalmente que a Rossi no se le permitiera dar consejos a mujeres y que se tomaran medidas para prevenir que cometiera otros abusos.

La “absolución de un cómplice” durante una confesión, uno de los delitos más graves del derecho canónico, se produce cuando un sacerdote absuelve a alguien con quien ha cometido un pecado sexual. Debe ser reportado al Vaticano y puede acarrear la pena de excomunión.

“Puede ser un toqueteo o un beso. No se necesita el acto sexual (del coito) para que sea un delito”, precisó el padre Davide Cito, profesor de derecho canónico en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma.

Laura Pontikes ha acusado al cardenal DiNardo de negligencia en su caso por no perseguir el tema de la confesión, también conocido como el sacramento de la reconciliación.

En la correspondencia por correo electrónico entregada a la arquidiócesis, hay múltiples referencias a la confesión con Rossi, incluso después de lo que la mujer reportó que fue el inicio de la relación física el 4 de diciembre de 2012.

El 20 de diciembre de ese año, Laura Pontikes le dijo a Rossi que necesitaba hacer una “confesión apropiada”, a lo que él le respondió: “Me encantaría celebrar el sacramento de la reconciliación contigo, si quieres”. En intercambios más tarde ese mismo día, le pide que proponga un día y acuerdan que sea el viernes 21 de diciembre, a las 2 de la tarde.

Laura Pontikes también le contó a la AP sobre su confesión el 1 de marzo de 2013, cuando quiso dejar de sentirse culpable antes de viajar fuera de la ciudad para visitar a una amiga cuyo esposo acababa de morir.

Ella recuerda que Rossi no quería escuchar su confesión y que le dijo que no tenía tiempo. No obstante, ella insistió, lo siguió fuera de la capilla lateral de la iglesia de San Miguel Arcángel y le hizo escuchar su confesión al aire libre, dijo.

Ella dijo que le confesó tener “una relación inapropiada con mi sacerdote”, a lo que él respondió absolviéndola y diciéndole que no pecara más. Después de que la relación se consumó siete semanas después, agrega, fue a confesarse con otros dos sacerdotes. Finalmente dijo que terminó la relación física porque “no podía seguir confesando el mismo pecado una y otra vez y esperar que Dios creyera que estaba arrepentida”, dijo.

La arquidiócesis de Galveston-Houston inicialmente le dijo a la AP, en respuesta a preguntas presentadas antes de que el reportaje fuera publicado, que Rossi nunca escuchó la confesión de Pontikes “durante su relación física o en cualquier momento después de que ésta terminó”.

El viernes, la arquidiócesis dijo que Pontikes informó que había confesado dos veces sobre su relación con Rossi, pero que cuando se le preguntó si Rossi era su confesor, respondió que él no lo era.

La arquidiócesis dijo que se le hizo la misma pregunta a Rossi, a lo que él respondió que nunca escuchó su confesión “después de que comenzó su relación inapropiada ni en cualquier momento después de que terminó”.

All contents © copyright 2019 The Associated Press.All rights reserved.