WASHINGTON (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump y los líderes republicanos están promoviendo su plan de recortes de impuestos como una ayuda necesaria para la clase media y un catalizador para la creación de empleos.

Los demócratas dicen que ellos son los únicos que están defendiendo los intereses de la clase media, al pelear contra recortes que beneficiarían a las grandes empresas en detrimento del estadounidense común.

No es fácil definir a la clase media, y legisladores y expertos ofrecen parámetros divergentes.

El Centro de Política Fiscal fija su quintil medio _ tercera parte de cinco _ del ingreso del hogar, incluyendo prestaciones exentas de impuestos, como el seguro médico, en de 48.300 dólares a 85.600 dólares al año. Pero se abstiene de llamarlo clase media.

Otros expertos consideran que el rango de ingresos medios está entre 44.000 y 72.000 dólares o de 72.000 a 112.000 dólares, basado en datos del 2015.

En el extremo más elevado, Hillary Clinton y Barack Obama, como candidatos presidenciales, definieron la clase media como aquellos que ganaban hasta 250.000 dólares al año.

El punto medio de ingresos en Estados Unidos el año pasado fue 57.617 dólares, de acuerdo con la oficina del censo.

Trump, en sus promociones de la amplia reforma fiscal que es su principal prioridad legislativa, reitera el tema constantemente. “Vamos a cortar los impuestos de las familias trabajadoras, de clase”, promete. “Es hora de encender de nuevo el milagro de la clase media estadounidense”.

Trump está prometiendo que los recortes darán un incremento anual de entre 4.000 y 5.000 dólares anuales a la familia promedio. Expertos fiscales y demócratas dicen que eso se basa en aritmética dudosa.

Defensores de los recortes han recorrido barrios de clase media en todo el país con un mensaje para los votantes: reducir los impuestos a las empresas desataría un auge económico, con los consiguientes nuevos empleos, mayor crecimiento y aumentos salariales generalizados.

"Ese tipo de economía de goteo... es un mensaje muy difícil”, dice James Thurber, profesor y fundador del Centro de Estudios Presidenciales y Legislativos de la American University. “Debido a la carga que representa gobernar, los republicanos tienen un problema para tener un mensaje efectivo”.

Para los demócratas en la oposición, en tanto, “es más fácil tener un mensaje claro de que el plan de recortes perjudicaría a la clase media y a la clase trabajadora”, dice Thurber.