BEIRUT, Líbano (AP) — Las fuerzas sirias respaldadas por Estados Unidos que combaten contra el grupo extremista Estado Islámico trabajaban el miércoles para retirar minas terrestres y despejar las carreteras principales en la ciudad de Raqqa, un día después de anunciar su captura, según indicó el portavoz del contingente.

También se estaban haciendo preparativos para una declaración formal sobre la liberación de la ciudad, indicó Mustafa Bali, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés).

Las SDF anunciaron el martes que sus tropas habían tomado pleno control de la ciudad, que fuera el corazón del proclamado califato del grupo EI. La coalición internacional que lidera Washington advirtió que las operaciones de limpieza no habían terminado y que estimaba que unos 100 milicianos seguían ocultos en la ciudad.

El 95% de la ciudad está ya totalmente controlado mientras prosiguen las operaciones de limpieza, según tuiteó el miércoles el coronel Ryan Dillon, portavoz de la coalición.

Brett McGurk, máximo enviado de Estados Unidos para la coalición que combate a la milicia extremista, dijo que estaba en el norte de Siria para prepararse para la derrota de los milicianos y señaló que Estados Unidos ayudaría a retirar los explosivos y restaurar los servicios en la ciudad.

McGurk compartió en internet una imagen de milicianos del grupo EI rindiéndose, con el mensaje “una vez mostrado como feroz, ahora patético y una causa perdida”.

La caída de Raqqa asesta una importante derrota al grupo extremista, que ha visto menguar su territorio de forma constante desde el verano. Los milicianos tomaron en 2014 Raqqa, situada a orillas del Éufrates, y la convirtieron en el epicentro de su brutal régimen.

Sin embargo, la batalla contra los combatientes del grupo EI no ha terminado. El grupo aún conserva territorio al sur de Raqqa, a lo largo de la frontera con Irak en la provincia petrolera de Deir el-Zour y al oeste en la provincia central de Homs.

En otras ofensivas, las SDF y el gobierno sirio respaldado por Rusia luchan contra el grupo extremista en Deir el-Zour. El miércoles se registraron intensos combates entre miembros del SDF y milicianos del grupo EI en la última franja de tierra que controla el grupo en la provincia de Hassakeh, al este de la ciudad de Raqqa.

También el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que monitorea la guerra en Siria, informó de duros enfrentamientos entre fuerzas aliadas con el gobierno sirio y milicianos del grupo EI en una zona entre Homs y Deir el-Zour.

Las organizaciones de socorro y bien público advirtieron sobre el alto costo de los combates para la población civil.

Casi medio millón de civiles que viven bajo el régimen del ISIS en Deir el-Zour están atrapados, en tanto cientos de miles trataron de huir por rutas fuertemente minadas y en medio de los combates, dijo el Comité Internacional de Rescates.

La comisión para refugiados de la ONU, ACNUR, dijo que en los últimos días arribaron 40.000 habitantes de Raqqa a los campamentos sobrepoblados en la provincia, y advirtió sobre los peligros de las minas terrestres y las bombas que no han explotado.