CIUDAD DE GAZA, Franja de Gaza (AP) — El grupo insurgente palestino Hamas prometió el lunes expandir a Cisjordania su actividad militar contra Israel, lo que pone de relieve los desafíos que se avecinan para el proceso de reconciliación entre dicha organización y el partido Fatá, del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.

Hamas ha tenido el control de la Franja de Gaza desde que ganó unas elecciones legislativas en 2006 y expulsó a Fatá del territorio al año siguiente, lo que provocó un bloqueo por parte de Israel y Egipto. La Autoridad Palestina cuenta con el apoyo de los países occidentales y dirige enclaves autónomos en la zona ocupada por los israelíes en la Franja de Gaza.

Un acuerdo mediado por los egipcios el mes pasado logró que Hamas cediera a la Autoridad Palestina el control de los pasos fronterizos de la Franja de Gaza hacia Israel y Egipto. Se tenía previsto que Hamas entregara más control a la Autoridad Palestina sobre Gaza para el 1 de diciembre, sin embargo, los desacuerdos entre ambas partes se han intensificado.

Para restaurar el control en Gaza y garantizar su autoridad, Fatá exige que Hamas neutralice su arsenal, el cual utilizó para expulsar a Fatá y para pelear tres guerras contra Israel en 2008, 2012 y 2014.

“Estas armas no serán tocadas. Eso no está a discusión o a negociación”, dijo Kahlil al-Haya, un alto funcionario de Hamas, a los medios de comunicación en Gaza. Agregó que “estas armas se moverán claramente a Cisjordania para luchar contra la ocupación (israelí) en esa zona. Es nuestro derecho pelear contra la ocupación hasta que desaparezca”.

Hamas criticó la cooperación en materia de seguridad de la Autoridad Palestina con Israel en Cisjordania. En respuesta, Fatá acusó a Hamas de bloquear el trabajo del gobierno en Gaza.

Las declaraciones de Khalil al-Haya destacaron las marcadas diferencias entre los dos grupos. La discusión sobre las armas se ha atrasado para futuras negociaciones sobre asuntos nacionales más extensos. Además amenazan con frustrar los intentos de terminar con una década de separación política y territorial.