LISBOA (AP) — Las autoridades de Portugal y España dijeron el jueves que controlaron dos importantes incendios forestales, pero advirtieron que la lucha contra el fuego no ha terminado todavía.

Mientras tanto, en Grecia, las autoridades dieron a conocer los nombres de los muertos en el incendio forestal más grave de las últimas décadas, una lista que incluye a varias familias.

En Grecia, la cifra de muertes debido al incendio del 23 de julio en el balneario de Mati se elevó a 93 el jueves, al fallecer una mujer de 78 años que se encontraba en cuidados intensivos. Otras 34 personas siguen hospitalizadas, seis en cuidados intensivos.

Más de la mitad de los muertos eran mayores de 60 años, y algunos murieron junto con sus nietos. Un total de 11 niños perecieron en el incendio, entre ellos dos pares de mellizas y un niño de seis meses, hijo de un bombero que estaba de servicio ese día.

En Algarve, una región del sur de Portugal, las excavadoras trabajaron durante la noche creando cortafuegos para ayudar a frenar el avance de las llamas que han arrasado las colinas de la zona los últimos siete días, explicó la Agencia de Protección Civil.

Las temperaturas bajaron en la zona y para el jueves se prevé una máxima de 26 grados Celsius (79 Fahrenheit).

Sin embargo, el perímetro del incendio mide más de 100 kilómetros (60 millas) y las rachas de viento podrían reactivarlo, apuntó Patricia Gaspar, subcomandante de la agencia.

Casi 1.300 bomberos, con 389 vehículos y ocho aeronaves de apoyo, trabajaban en las labores de extinción. Unidades del ejército patrullan los bosques para detectar nuevos conatos, añadió Gaspar.

El incendio registrado en las inmediaciones de la localidad de Monchique, a unos 300 kilómetros (180 millas) al sur de la capital lusa, Lisboa, ha calcinado casi 23.500 hectáreas (58.000 acres) de bosque, de acuerdo con el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.

El fuego provocó enormes nubes de humo oscuro en la costa del Algarve, que ocultaron el sol en algunas de las playas más famosas de este popular destino vacacional entre los europeo.

Más de 40 personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, y cientos más fueron desalojadas de pueblos y aldeas durante el peor incendio en Portugal en lo que va de año.

En la vecina España, la ligera lluvia caída durante la noche ayudó a frenar el avance de las llamas cerca de Valencia, una ciudad de la costa mediterránea.

Las autoridades esperaban que esto permitiese sofocar el incendio el jueves, tras cuatro días en los que arrasó unas 3.000 hectáreas (7.400 acres). Los bomberos desplegados en la zona contaban con la ayuda de 31 aeronaves.