BUENOS AIRES (AP) — No fue la más concurrida, pero la cuarta movilización de mujeres contra la violencia machista dejó un mensaje contundente: sin aborto legal no hay “Ni una menos”.

Varios cientos de mujeres desafiaron la lluvia y el frío este lunes para participar en Buenos Aires de la cuarta marcha de “Ni una menos”, un colectivo feminista integrado por activistas de organizaciones sociales y políticas de diversa extracción, periodistas, intelectuales o simples ciudadanas que surgió en 2015 como reacción a un creciente número de mujeres asesinadas.

La marcha concluyó frente al Congreso, donde el próximo 13 de junio tendrá lugar una sesión histórica para discutir el proyecto de ley que despenaliza el aborto. Este es un viejo reclamo del movimiento feminista de Argentina, pero que tomó fuerte impulso en los últimos años con las multitudinarias manifestaciones callejeras contra la violencia machista.

“Hoy venimos a esta Plaza frente al Congreso a decir que no nos van a disciplinar más, que no aceptamos que el Estado y sus poderes se crean dueños de nuestros cuerpos”, según el manifiesto de la convocatoria leído por una activista en el cierre del acto. “No aceptamos que nos digan cómo, cuándo, dónde y con quién vivir, parir, tener sexo. ¡Y les decimos que estamos haciendo historia!”.

El color verde que caracteriza a las activistas a favor de la legalización del aborto prevaleció este lunes a diferencia del violeta que simboliza la lucha contra la violencia machista. A la cabeza de la manifestación varias mujeres sostenían un cartel con la leyenda “Sin aborto legal no hay #NiUnaMenos”.

La elección de esta consigna así como el rechazo a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) solicitado por el gobierno del conservador Mauricio Macri en medio de una turbulencia económica, generaron discrepancias al interior del movimiento de mujeres.

De hecho, la madre de la adolescente asesinada en 2015 que detonó la primera movilización se manifestó en contra de la despenalización del aborto. El grupo de mujeres disidentes se movilizó el domingo.

La iniciativa legaliza el aborto hasta la semana 14 de gestación. La legislación vigente penaliza la interrupción del embarazo con penas de uno a cuatro años de cárcel excepto en los casos de violación o riesgo para la vida o salud de la madre.

En un informe de 2016 el Ministerio de Salud estimó que en el país se realizan entre 370.000 y 522.000 abortos por año pero aclaró que “por tratarse de una práctica clandestina no se dispone de datos precisos”.

El resultado de la votación en la Cámara de Diputados es incierto ya que varios de los 257 diputados todavía no se han pronunciado. En caso de lograr la media sanción, el proyecto será girado al Congreso.

El presidente Macri adelantó que si bien está en contra, no vetará la norma en caso de ser aprobada.