BEIRUT (AP) — Las pausas de cinco horas diarias de los enfrentamientos en los asediados suburbios orientales de la capital de Siria, que fueron dispuestas bajo un plan unilateral de Rusia, "no bastan" para recibir ayuda o evacuar a los civiles, aseguró el jueves un alto funcionario de la ONU.

Las pausas llegaron después de que el fin de semana el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución donde pide un cese del fuego de 30 días que no pudo cumplirse. Aunque los incesantes bombardeos de alguna forma han disminuido en la región donde viven unos 400.000 civiles, continúa el avance del gobierno para expulsar a los insurgentes de la zona.

Jan Egeland, quien encabeza los asuntos de ayuda humanitaria en la oficina del enviado de la ONU en Siria, agregó que la resolución tomada por el Consejo de Seguridad de la ONU hizo poco para mejorar la situación en la región al este de Damasco, bajo control de los rebeldes.

"Desde que fue adoptada, no mejoró. Se puso peor", aseguró.

El suburbio oriental de Ghouta fue una de las primeras zonas en levantarse contra el gobierno del presidente Bashar Assad en 2011. Los rebeldes se apoderaron de la zona a medida que los disturbios se convirtieron en una insurgencia armada y luego en una guerra civil que ya cumplió siete años.

Los comentarios de Egeland se produjeron después de que los militares rusos acusaron el jueves a los rebeldes sirios de cañonear un corredor humanitario que Moscú estableció con el gobierno sirio. Moscú dijo que el corredor ofrecía a los residentes de los asediados suburbios al este de Damasco una salida del enclave.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, había ordenado una pausa humanitaria de cinco horas cada día para permitir la salida de civiles de la región. Las treguas diarias comenzaron el martes, pero hasta el momento ni ha entrado ayuda humanitaria, ni los civiles han abandonado la zona, excepto por un anciano paquistaní y su esposa que fueron evacuados de la ciudad de Douma el jueves.

Egeland dijo que el plan ruso de pausas de cinco horas era "positivo", pero insuficiente. Dijo que no se ha enviado ninguna ayuda a Ghouta porque "no recibimos ni una sola carta de facilitación del gobierno".

"No conozco a ningún actor humanitario... que crea que cinco horas son suficientes para que podamos entregar ayuda en Ghouta oriental y organizar evacuaciones médicas ordenadas", dijo.

Agregó que el jueves pasado, durante una reunión del grupo de trabajo humanitario de Naciones Unidas para Siria, se analizó la cuestión: "¿Podemos sentarnos ahora con Rusia y otros para ver si podemos ayudar a hacer que esta pausa/iniciativa cumpla con los estándares humanitarios para una pausa y un corredor?".

Los habitantes de Ghouta oriental temen que la región sufra la misma suerte que el bastión rebelde en la ciudad de Alepo, donde una medida humanitaria similar de Moscú en 2016 instó a los civiles a marcharse y a los combatientes a deponer las armas. Después se lanzó una ofensiva terrestre que entregó el control de los vecindarios al gobierno.

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Los periodistas de The Associated Press Zeynep Bilginsoy en Estambul y Nataliya Vasilyeva en Moscú contribuyeron a este despacho.