BEIJING (AP) — El principal asesor económico del presidente Xi Jinping expresó a varios líderes empresariales estadounidenses en Washington la esperanza de China de que la Casa Blanca reanude el diálogo de alto nivel sobre las disputas económicas y designe un nuevo enlace principal para calmar las crecientes tensiones comerciales, reveló una persona informada sobre el asunto.

El asesor, Liu He, agregó que este mes se hará cargo de los esfuerzos de reforma y que quiere una lista de las demandas estadounidenses sobre lo que China puede hacer para aliviar las tensiones, según la fuente, que pidió el anonimato a cambio de hablar de una reunión confidencial.

Liu habló en un evento con ejecutivos, entre ellos el exsecretario del Tesoro Hank Paulson y los directores ejecutivos de JP Morgan Chase y el fabricante de chips Qualcomm.

Las afirmaciones fueron parte del mensaje conciliador con el que Liu se acercó esta semana a Estados Unidos, el socio comercial más grande de China.

Su viaje a Washington se vio ensombrecido por el anuncio del presidente Donald Trump el jueves, de que aplicará nuevos aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

En declaraciones públicas y reuniones con delegaciones de Estados Unidos desde 2013, el gobernante Partido Comunista de China se ha comprometido repetidamente a permitir que la libre competencia en el mercado desempeñe un "papel decisivo" en la economía china como principio rector, algo que Liu reiteró la semana pasada en Washington.

Sin embargo, las empresas y los funcionarios estadounidenses se han sentido frustrados por la falta de implementación.

Señalan los escasos avances que China ha logrado en la apertura de sectores como los servicios financieros a los actores extranjeros, las políticas industriales chinas que favorecen a las empresas nacionales y un enorme déficit comercial a favor de China, que ascendió a 375.000 millones de dólares en 2017. El mecanismo de Diálogo Económico Integral Estados Unidos-China que China está tratando de reactivar ha estado en gran parte inactivo bajo el gobierno de Trump.

Después de proponer el jueves que se impongan aranceles del 25% sobre el acero y del 10% sobre el aluminio de China y otros lugares, Trump advirtió en Twitter que "las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar".

El ministerio de Comercio de China se retractó a última hora del viernes, diciendo que el plan de Trump "dañaría gravemente los mecanismos comerciales multilaterales representados por la Organización Mundial del Comercio y seguramente tendrá un gran impacto en el orden comercial internacional normal".