WASHINGTON (AP) — Una anomalía en el calendario de la temporada derivó en que Anthony Rizzo utilizara un atuendo poco común para viajar.

El primera base vistió el uniforme completo de los Cachorros de Chicago, incluyendo la gorra, el jersey azul y los pantalones grises, para viajar con el equipo el jueves por la madrugada, a fin de disputar un encuentro ante los Nacionales en Washington. Rizzo llegó uniformado también a la casa club.

“Es toda la ropa que tengo”, explicó.

Los Cachorros debieron volver a Washington apresuradamente por segunda vez en la semana, después de que se pospuso su juego del domingo. La serie de cuatro encuentros incluyó otra suspensión el viernes, así como una doble cartelera el sábado _un acumulado de casi 11 horas de interrupciones por la lluvia.

El jueves era originalmente el último día de descanso que tendrían en común ambos equipos antes de que concluyera la temporada regular. En vez de reposar en casa, los Cachorros debieron viajar, interrumpiendo una estadía de seis duelos como locales.

Asimismo, el encuentro se realiza en momentos en que se ha declarado un estado de emergencia en Washington, ante los posibles efectos del huracán Florence.

La suspensión estiraría además la racha de juegos seguidos de los Cachorros, de 23 a 30. Su próximo día de descanso sería el 20 de septiembre.

“Al final del día, nuestra gerencia y nuestros dueños cuentan con nuestro apoyo”, afirmó Rizzo. “Estamos en una larga racha de juegos... Podemos sentarnos aquí para quejarnos o podemos bromear sobre eso”.

El vestuario de Rizzo causó efectivamente bromas de sus compañeros.

“Me gustaría que nos hubiera avisado antes, para que todos hiciéramos lo mismo. Yo habría estado listo mucho antes”, dijo el manager Joe Maddon.

¿Fijará Rizzo una tendencia?

“Si ganamos, estoy seguro de que verán a otro jugador uniformado”, dijo Rizzo. “Ojalá que ganemos, que sigamos ganando, y haremos una cena o algo en Chicago, todos uniformados”.