LOS ANGELES (AP) — Los Dodgers de Los Ángeles están bronceados, descansados y listos. Ganaron 104 juegos esta temporada y barrieron su serie divisional, lo que les dio cuatro días libres bajo el sol del sur de California antes de disputar la serie de campeonato por la Liga Nacional.

Los Cachorros de Chicago requirieron 277 minutos para sacar una victoria en Washington y asegurar la serie, y posteriormente tuvieron que soportar un viaje hasta la Costa Oeste que se extendió por 10 horas cuando el problema médico de un pasajero obligó una larga parada en Nuevo México. Tras llegar poco después del mediodía del viernes tuvieron que cancelar un entrenamiento programado a fin de poder dormir y recuperarse.

La capacidad de los dominantes Dodgers de aprovechar tales ventajas de forma significativa frente a unos campeones de Serie Mundial posiblemente desgastados será puesta a prueba cuando ambas potencias se vean las caras este fin de semana en una nueva lucha por el banderín de la Nacional.

En el primer juego de la serie el sábado por la noche, Clayton Kershaw lanzará con un descanso de toda una semana. Para el viernes por la noche, los Cachorros aún no determinaban quién lo retaría en el montículo.

"Así que vamos a estar cansados (el sábado). ¿A quién le importa?", declaró el manager de Chicago, Joe Maddon, ante las preguntas el viernes. "Ellos van a estar listos para jugar. Sin importar que hayamos estado detenidos en la pista, que hayamos llegado tarde _sin importar lo que se necesite, nuestros chicos están listos para jugar. Kershaw es bueno. Pero también nuestros jugadores".

Los Cachorros y los Dodgers se enfrentan en una revancha de la serie por el campeonato de la Nacional del año pasado, que Chicago ganó en seis juegos después de que Los Ángeles tomó una ventaja de 2-1.

Los Dodgers ganaron 18 juegos más que los Cachorros esta campaña, y tienen muchas cosas a su favor este octubre luego de cuatro intentos fallidos consecutivos de avanzar a la Serie Mundial con costosos equipos campeones de la División Oeste de la Nacional.

Los Dodgers también tienen mucho más presión que los Cachorros, y están conscientes de ello. Como todo mundo sabe, Chicago puso fin a su sequió de 108 años sin campeonato el otoño pasado. Los Cachorros llegan a su tercera serie seguida por el campeonato de la Nacional, con su reputación de adorables perdedores totalmente borrada.

El periodo de los Dodgers sin una Serie Mundial es de apenas 28 años, pero es de gran importancia en Los Ángeles.

"Tuvimos el mejor récord del béisbol durante la temporada regular, lo que en este momento no significa nada", indicó el puertorriqueño Kike Hernández. "Ganamos la serie de división, lo que no significa nada en la siguiente serie. El año pasado estuvimos a dos juegos de la Serie Mundial, y (los Cachorros) nos dominaron en los siguientes tres partidos. Eso duele. Si en verdad mejoramos, eso significa que deberíamos llegar a la Serie Mundial y ganarla. De no hacerlo, ninguno de nosotros va a estar contento".

Kershaw recibió cuatro cuadrangulares en el primer juego divisional, pero sus compañeros hicieron que eso fuera irrelevante con una impresionante actuación ofensiva. Con tres premios Cy Young y un trofeo al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, Kershaw ha ganado casi todo en el béisbol pero no ha participado en una Serie Mundial.

Con toda una semana de descanso antes del primer partido, el zurdo y sus Dodgers al parecer tienen la mejor oportunidad que hayan recibido.

"En años anteriores, ha sido en quintos juegos, con mucho viaje y sin tener la ventaja de jugar en casa, por lo que definitivamente es una mejor situación para nosotros", explicó Kershaw. "Fue un tanto divertido (el jueves) verlos pelear por la victoria mientras nosotros descansábamos. Fue grandioso. A fin de cuentas, eso en verdad es irrelevante. Los Cachorros ya están aquí, y aunque sé que tuvieron algunos asuntos complicados de viaje, tengo la sensación de que van a estar listos para enfrentarnos".