LONDRES (AP) — La decisión de imponer el nombre de Príncipe de Gales, por el príncipe Carlos, a un importante puente carretero entre Inglaterra y Gales ha provocado la fuerte oposición de antimonárquicos y nacionalistas galeses.

El gobierno anunció que el Segundo Puente del Severn se llamará en lo sucesivo Puente Príncipe de Gales. El secretario para Gales, Alun Cairns, dijo que se trataba de un merecido homenaje al heredero del trono por sus “décadas de servicios constantes consagrados a nuestra nación”.

Pero la noticia provocó fastidio en Gales. Leanne Wood, dirigente del partido nacionalista Plaid Cymru, se preguntó por Twitter si se trataba de “un chiste extemporáneo por el día de los inocentes”.

Graham Smith, del grupo antimonárquico Republic, acusó al gobierno de tomar “una decisión unilateral que enfadará a mucha gente en Inglaterra y Gales durante años”.