PEORIA, Arizona, EE.UU. (AP) — En una pretemporada repleta de dolencias, los Marineros de Seattle creen que tuvieron suerte después que Félix Hernández recibió un pelotazo en el brazo derecho.

El as venezolano dijo el martes que todavía le duele bastante el antebrazo, donde recibió el golpe el lunes tras un batazo de Víctor Caratini en un partido de pretemporada contra los Cachorros de Chicago.

La lesión ocurrió en la primera salida de Hernández en esta pretemporada, y le provocó un dolor que el lanzador derecho jamás había sentido.

“Dolió mucho, ni siquiera puedo explicar lo mucho que dolió. Jamás había sentido algo así”, dijo. “Terminé el lanzamiento y vi la pelota que se aproximaba y dije, ‘Dios mío’. Y después mi hermano me dijo ayer, ‘¿por qué no agarraste la pelota y la lanzaste a primera?’”.

Hernández tenía tanto dolor que lo único que pudo hacer era caminar. El venezolano se hincó, luego se levantó y finalmente fue escoltado al camerino mientras un preparador físico le sostenía el brazo. Aunque inicialmente parecía algo grave, las radiografías revelaron que no tiene fracturas.

La pelota le pegó justo debajo del codo derecho, directamente donde tiene un tatuaje de una estrella con el número 13 adentro, en referencia a su elección al Juego de Estrellas en 2013.

Hernández no podía estirar el brazo por completo cuando llegó el martes al camerino debido a la hinchazón. El pitcher de 31 años indicó que el puertorriqueño Caratini le escribió por las redes sociales.

“Me mandó un mensaje privado por Instagram y me dijo que lo lamentaba. Le dije que no se preocupara y que no bateara tan duro por el medio”, relató.

Se trata del más reciente inconveniente de los Marineros con lesiones antes del inicio de esta temporada: el primera base Ryon Healy fue operado de una mano, el pitcher Erasmo Ramírez tiene una distensión del costado, y el jardinero Mitch Haniger tiene una lesión de una mano.

Hernández debería estar recuperado para el inicio de la temporada regular, y dijo que empezará a lanzar tan pronto reciba el visto bueno médico. Pero incluso un pequeño retraso en su preparación de pretemporada es un problema para el equipo.

“Ayer me sentía muy bien, estaba lanzando muy bien hasta ese momento”, señaló el pitcher.

El manager Scott Servais coincidió con esa evaluación de su desempeño.

“Me pareció que estaba tirando strikes. Me pareció que estaba siendo agresivo, su repertorio era bastante bueno”, señaló el manager. “Obviamente ahora tendrá un pequeño traspié. ¿Le costará una salida? Quizás. Pero lo importante es que baje la hinchazón, que esté saludable. Y estará de vuelta lo antes posible”.