BUDAPEST (AP) — Los primeros ministros de Hungría y Polonia aseguraron el miércoles que sus políticas en contra de la inmigración estaban ganando popularidad en la Unión Europea.

El primer ministro polaco Mateusz Morawiecki, en su primer viaje oficial desde que asumió el cargo en diciembre, dijo junto con su par húngaro Viktor Orban que la tendencia es evidente en Austria, donde una coalición de partidos conservadores y nacionalistas formaron una coalición el mes pasado.

"La democracia ha sido restaurada en Austria porque los austríacos que no desean la inmigración eligieron a un gobierno que tampoco desea la inmigración", dijo Orban. "Esto va a ocurrir en el resto de Europa, en mi opinión es sólo cuestión de tiempo”.

Morawiecki dijo que el tema de la inmigración, que calificó como un asunto de soberanía nacional, “está cobrando importancia” en la UE “y todo indica que la tendencia es hacia la dirección que hemos tomado”.

Los dos líderes nuevamente rechazaron los esfuerzos de la UE por reubicar a refugiados dentro del bloque, enfatizando más bien la necesidad de ayudar al desarrollo de los países de origen.

"La política migratoria de la UE no está funcionando. Es más, no sólo que no está funcionando sino que ha fracasado de manera espectacular", dijo Orban. "Es obvio que los pueblos europeos no quieren la inmigración y varios líderes europeos siguen insistiendo en sus fracasadas políticas migratorias”.

Polonia podría ser sancionada por la UE por evidencias de que está violando principios democráticos, como la medida reciente que coloca al sistema judicial del país bajo el control del poder ejecutivo. Aunque Orban ha prometido vetar cualquier medida punitiva de la UE contra Polonia, ninguno de los dos líderes mencionó el tema durante la conferencia de prensa que realizaron el a sede del parlamento húngaro.