WASHINGTON (AP) — Una empresa estadounidense de semiconductores valuada en 100.000 millones de dólares y con sede en Singapur cambiará su dirección legal a Estados Unidos, anunció el jueves el presidente Donald Trump.

Broadcom Limited, que fabrica chips de comunicaciones que se venden en todo el mundo, informó que cambiará su dirección a Delaware una vez que los accionistas aprueben el cambio. Para efectos contables, la medida regresará a Estados Unidos 20.000 millones de dólares en ingresos anuales.

Las oficinas corporativas permanecerán en San José, California.

El anuncio de la Oficina Oval vino de la mano con la propuesta de la reforma fiscal de los republicanos en el Congreso, la cual reduciría drásticamente los impuestos de las empresas y facilitaría a las compañías deducir impuestos extranjeros. La empresa dice que el plan de los republicanos facilitará hacer negocios en el país.

"Estados Unidos es nuevamente el mejor lugar para encabezar un negocio con una huella global", dijo el director general de Broadcom, Hock Tan.

El cambio legal a Estados Unidos sucederá independientemente de que se apruebe el plan republicano, según la empresa. Hace un año, la compañía concretó un acuerdo por 5.500 millones de dólares para fusionarse con la proveedora estadounidense de redes Brocade Communications Systems, que se ha visto aplazado mientras lo analiza el Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos. El panel conocido por las siglas CFIUS estudia propuestas de compra de empresas estadounidenses por parte de extranjeras con base en normas de seguridad nacional y propiedad intelectual.

Al volverse empresa con sede en Estados Unidos, Broadcom evita el proceso de la CFIUS.

La empresa fabrica semiconductores que se usan en varios productos, desde cables hasta celulares y otros dispositivos inalámbricos.

Casi 20% de sus ingresos en el trimestre más reciente provinieron de ventas a Apple y otras empresas que manufacturan los productos de esa marca, como Foxconn Technology Group.

___

El periodista de The Associated Press Matt O'Brien colaboró para este despacho desde Boston