QUITO (AP) — Los delegados del gobierno de Colombia y de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) iniciaron el miércoles el cuarto ciclo de negociaciones por una paz definitiva, en el cual se espera la participación de las víctimas, familiares y desplazados por el conflicto.

En un comunicado, la cancillería de Ecuador, país anfitrión de los diálogos, destacó que se busca un acuerdo para la participación de protagonistas de la sociedad, los que se encontrarán los con los negociadores de ambas partes en suelo colombiano, aunque aún no está definido el sitio preciso.

También se destacó que este nuevo ciclo cuenta con el apoyo de los representantes de los países garantes: Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela.

Esta fase se instaló luego de que en los últimos días se reunieran en este país delegaciones del ELN y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), antigua guerrilla ahora convertida en partido político, tras lo cual ratificaron el apoyo a la búsqueda de una paz completa y anunciaron un mecanismo para consolidar los avances en los tres ciclos previos de negociaciones.

Entre esos acuerdos destacan: establecer las bases para los diálogos, el cese al fuego bilateral, el desplazamiento de representantes tanto del ELN y del gobierno colombiano a siete regiones de Colombia, entre otras.

Cuatro años antes del inicio de las negociaciones en Quito, se mantuvieron encuentros secretos entre las dos partes, luego de lo cual se abrió el 6 de febrero la fase pública de diálogos.

El ELN nació en 1965 como un proyecto político antiimperialista inspirado en la revolución cubana y tiene en sus filas a unos 1.500 combatientes, según cifras oficiales.

Como sucedió con las FARC, que negociaron con el gobierno colombiano entre noviembre de 2012 y septiembre de 2016 en La Habana, el diálogo se inició sin cese del fuego, pero ahora el cese está en plena vigencia.

En Bogotá, la Asociación de Indígenas del departamento del Chocó denunció en un comunicado la muerte de Aulio Isarama Forastero, quien ejerció como gobernador y docente del resguardo indígena en el municipio de Alto Baudó. Pertenecía a la etnia Embera.

“Isarama Forastero se encontraba realizando las actividades en su comunidad cuando aproximadamente cinco hombres armados identificados con prendas del ELN, del frente Resistencia Cimarrón, lo intimidan y se lo llevan bajo engaño, diciendo que va a hablar con los jefes de ellos. Alrededor de dos horas después, la comunidad escucha varios tiros... Creen fue en ese momento cuando acabaron con la vida de la autoridad indígena”, precisó el documento.

En la misma misiva, la asociación también señaló que a pesar del cese al fuego, las afectaciones del ELN en territorios y comunidades indígenas no se han detenido.

Las autoridades de la zona iniciaron este miércoles una investigación para aclarar los motivos de este asesinato y los autores, se informó a la AP.

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En esta nota colaboró desde Bogotá el corresponsal César Garcia.