AP NEWS
Click to copy
Click to copy
Related topics

Israel guarda silencio ante comentario de Trump sobre judíos

August 21, 2019
El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca en Washington el 25 de marzo del 2019. En EEUU, la declaración de Trump de que los judíos serían "desleales" si no votan por él ha causado enorme controversia. Pero en Israel, donde el gobierno y gran parte de la población simpatiza con Trump, la reacción fue de silencio total (AP Photo/Manuel Balce Ceneta, File)
El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en la Casa Blanca en Washington el 25 de marzo del 2019. En EEUU, la declaración de Trump de que los judíos serían "desleales" si no votan por él ha causado enorme controversia. Pero en Israel, donde el gobierno y gran parte de la población simpatiza con Trump, la reacción fue de silencio total (AP Photo/Manuel Balce Ceneta, File)

JERUSALÉN (AP) — El primer ministro israelí se abstuvo el miércoles de reaccionar ante el comentario del presidente estadounidense Donald Trump de que los judíos que no voten por él son desleales, un agudo contraste con la ola de denuncias en Estados Unidos que acusaron a Trump de expresar estereotipos antisemitas.

La decisión del primer ministro Benjamin Netanyahu de abstenerse de reaccionar es reflejo de la importancia que él le da a su alianza con Trump, una alianza que ha mermado el apoyo bipartidista que Israel hasta ahora ha tenido en Washington, y que ha complicado las relaciones entre Israel y la comunidad judía norteamericana.

Con la mira hacia la reelección, Trump ha tratado de exhibir su buena relación con Netanyahu como herramienta para ganarse el apoyo de los judíos, a pesar de que en su mayoría ese sector tradicionalmente vota demócrata. Los críticos denuncian que es una estrategia amplia de marginar a minorías e inmigrantes con retórica racista a fin de afianzar su base de incondicionales, en su mayoría gente blanca de clase obrera o de zonas rurales.

En días recientes, Trump ha lanzado una ofensiva contra dos legisladores demócratas, Ilhan Omar y Rashida Tlaib, tratando de pintarlas como el nuevo rostro del Partido Demócrata.

La semana pasada, Netanyahu le prohibió la entrada al país de las dos congresistas tras un llamado público de Trump. Líderes del Partido Demócrata, que apenas días antes habían visitado Israel en una muestra de apoyo, criticaron enfáticamente la decisión israelí.

″¿A dónde se fue el Partido Demócrata? ¿A dónde se ha ido, si es que defiende a estas dos personas en vez de apoyar a Israel?” expresó Trump frente a reporteros en la Oficina Oval el martes. “Creo que cualquier judío que vote por un demócrata demuestra su total ignorancia o una gran deslealtad”.

Los comentarios le valieron a Trump el oprobio de grupos judíos norteamericanos y legisladores demócratas, quienes acusaron a Trump de expresar estereotipos antisemitas al intimar que los judíos tienen una doble lealtad a Estados Unidos y a Israel. En momentos de creciente antisemitismo en Estados Unidos, muchos activistas expresaron temores de que las palabras de Trump incitarán a actos de violencia contra centros judíos.

Sin embargo, Netanyahu guardó silencio. Su despacho se negó a formular comentario alguno y Yuval Steinitz, ministro israelí del partido Likud quien es cercano a Netanyahu, le restó importancia al tema, afirmando que se trataba de un asunto de política interna en Estados Unidos.

“No debemos intervenir en las elecciones o en las discrepancias políticas dentro de Estados Unidos”, dijo Steinitz a Radio Israel. “Tenemos amigos y partidarios en ambos partidos, demócratas y republicanos, judíos y no judíos, y les damos la bienvenida a todos y queremos el apoyo y la amistad de todos”.

El presidente israelí Reuven Rivlin habló con la líder de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, demócrata. No llegó a criticar los comentarios de Trump pero enfatizó la importancia de las relaciones entre Israel y Estados Unidos.

“Debemos mantener alejado al estado de Israel de toda disputa política y hacer todo esfuerzo posible para asegurarnos de que el apoyo a Israel no se convierta en un tema político”, dijo Rivlin, cuyo cargo es básicamente ceremonial, a Pelosi, según el comunicado.

No es la primera vez que Trump hace comentarios considerados antisemitas.

Cuando era candidato, dijo a un grupo de judíos republicanos que “yo sé que ustedes no me van a apoyar porque yo no quiero su dinero”. Tras un enfrentamiento entre neonazis y contra-manifestantes en Charlottesville, Virginia, en el 2017, dijo que “había gente buena en ambos bandos”. En el Día del Holocausto en el 2017, Trump condenó “el horror infligido contra gente inocente por el terror nazi” sin mencionar el antisemitismo y los seis millones de judíos asesinados por los nazis y sus cómplices.

El silencio de Netanyahu es un agudo contraste al momento en que el primer ministro criticó a Omar por decir que los partidarios de Israel están interesados en dinero y no en ideología. Omar, acusada tanto por demócratas como republicanos de usar imágenes antisemitas, luego se disculpó.

Durante décadas, Israel ha gozado de un sólido respaldo bipartidista en Washington, al sostener que buenas relaciones con ambos partidos es el pilar de su relación con su más estrecho aliado.

Tales relaciones se han complicado bajo Netanyahu, cuya ideología derechista básicamente se asemeja a la plataforma del Partido Republicano. Netanyahu pareció apoyar a Mitt Romney en la campaña contra Barack Obama en el 2012 y en el 2015, Netanyahu emitió un discurso en el Congreso criticando el acuerdo que potencias occidentales firmaron con Irán, lo que enfureció a Obama y malogró las relaciones. El embajador de Netanyahu en Washington, Ron Dermer, fue en un momento activista republicano.

La alianza con Trump, que goza de popularidad entre los israelíes, le ha dado frutos a Netanyahu. A pesar de las enfáticas objeciones de los palestinos, Trump reconoció a Jerusalén como la capital israelí y mudó la embajada a esa ciudad. Ante aplausos israelíes, retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán y más recientemente, reconoció la soberanía israelí sobre las Alturas del Golán, que Israel le arrebató a Siria en la guerra de 1967. Trump, guiado por asesores que son cercanos a Netanyahu, ha reducido la ayuda a los palestinos y ha cerrado la representación diplomática palestina en Washington.

Sin embargo, esos triunfos políticos han tenido su precio. La atención dada a Omar y Tlaib las ha hecho célebres en momentos en que Israel desea aislarlas dentro del Partido Demócrata. Además de ello, en su gran mayoría los judíos se oponen a Trump y cada vez más asocian a Netanyahu con el presidente.

Una serie de decisiones por parte de Netanyahu _ contra la minoría árabe de Israel o al cancelar un área que permitía los rezos de mujeres en el Muro de los Lamentos de Jerusalén _ lo han alienado de los judíos norteamericanos. Las encuestas recientes reflejan agudas discrepancias entre judíos estadounidenses en cuando a Israel: los republicanos tienen a apoyarlo de manera más incondicional que los judíos.

___

Contribuyeron a este despacho los corresponsales de Associated Press Joseph Krauss y Tia Goldenberg en Jerusalén.

All contents © copyright 2019 The Associated Press. All rights reserved.